El Pueyrredón es otro de los barrios que sufrió las consecuencias del temporal que vivió Comodoro Rivadavia. Pasó una semana de la última tormenta, pero continúan sacando barro con baldes y carretillas ya que siguen esperando la llegada de equipos viales a ese sector.
"Dejé de pagar el gimnasio porque con todo el barro que hay acá no necesito hacer fierros ¿Sabés cómo ganas masa corporal con las paleadas y las carretillas?", ironizó Marcos Valdivia, quien ayer se encontraba junto a su familia sacando barro en su casa ubicada sobre La Prensa casi Yrigoyen. El joven de 24 años trató de ponerle humor a una situación de angustia y desolación.
Es que Marcos asegura que el Estado no envía máquinas para trabajar en la zona y que cansados de no ser escuchados debieron contratar bateas para sacar el barro de sus casas y patios.
"Acá, fácil, vamos a tener que laburar tres semanas porque la "Muni" se borró. Fijate qué pasa en algunas calles. Tenés que ser "amigo de" para que te den "bola". Hoy logramos tener agua y le estamos dando con una hidrolavadora pero ni aun así baja el barro. Yo ya estoy podrido", confesó.
CAJEROS FUERA
DE SERVICIO
La gran cantidad de barro en el sector dejo fuera de servicio a los cajeros del banco Santander Rio y en las sucursales del banco Galicia y Macro funcionan con normalidad pero su acceso está complicado sobre todo por la Yrigoyen está habilitada para el paso de pocos vehículos.
"Vos fíjate cómo serán que la Yrigoyen la limpiaron en un ratito. Todo porque ahí tenés tres bancos. Nosotros seguimos acá. Trabajando como burros", cuestionó Raúl Mayorga, que trataba de encontrar el cordón cuneta de su vivienda.
"Los vecinos decidimos pagar una batea para sacar el barro. No queda otra. El problema es que con la cantidad de barro que hay, la batea la llenás en un ratito y tenés que pedir una tras otra. Decí que hay buenas personas que te hacen la segunda y no te cobran pero tampoco podemos abusar de su generosidad porque ellos viven de esto", agregó.
OLORES
Otros de los puntos en que coincidieron los vecinos del sector fueron los olores que provienen de las cloacas.
Cuando sale el sol y aumenta un poquito la temperatura, sale un olor a "mierda" que te descompone. En mi casa, tenés que lavarte la cara con la nariz tapada porque no aguantás", graficó Sonia Bustamante, quien ayer se encontraba limpiando su patio.
El temor de los vecinos es la cantidad de agua que largan las montañas de barro que hicieron las máquinas viales durante la limpieza de la primera parte del temporal. "Vinieron, hicieron un par de montañas de barro y se fueron. Ahora esas montañas largan agua cuando sale el sol y se van para los desagües o las cloacas y tenemos miedo que se tapen y la "liguemos" nosotros porque el olor de las cloacas por algo es", describió Sonia.
Mientras, Gustavo Almonacid manifestó que la falta de limpieza en los pluviales genera más preocupación ante una nueva lluvia.
"Uno ya está curado de espanto. Si viene una lluvia que venga, total ¿qué más podemos perder? El tema pasa ahora por si rebalsan las cloacas porque no vamos a poder hacerle frente. El barro lo podemos sacar pero una cloaca que colapsa no la paras más, lamentó.