En las oficinas de Comodoro Rivadavia la inserción de la mujer en el mundo laboral tiene más historia. Desde hace años, ellas son las encargadas, muchas veces, de la atención al público en entidades del Estado y también privadas, registrando mayores porcentajes de trabajo femenino que en otras industrias como el petróleo, la construcción, entre otras.
Así en la actualidad la Asociación Bancaria tiene un 50 por ciento de mujeres en su padrón compuesto por 480 afiliados, según confirmó Walter Rey, secretario de la entidad, en declaraciones radiales realizadas recientemente.
Mientras el Aeropuerto Mosconi, cuenta con personal femenino en todas las áreas, incluyendo estacionamiento, administración y control de tránsito aéreo donde trabajan mujeres desde hace más de 25 años. A ellas se deben sumar las integrantes de la Policía Aeroportuaria.
Sin embargo, es necesario aclarar que el aeropuerto también tiene áreas exclusivas de hombres, como son carga y descarga de valijas, confirmó una fuente de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
La prioridad administrativa a la mujer también se extiende a la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, institución que emplea a 122 mujeres sobre un total de 693 agentes, confirmaron a este diario.
En ese caso, los servicios operativos siempre están vinculados al servicio masculino, mientras que el personal femenino se desempeña en el área administrativa, maestranza, servicio solidario de sepelios y telefonía, teniendo una sola gerencia a cargo de una mujer, la de Recursos Humanos, y un espacio integrado completamente por 14 telefonistas: el Centro de Atención de Servicios al Asociados creado en 2008.
Esta decisión está asociada al perfil de la mujer y el respeto que muchos le tienen al género. "Siempre la mujer tiene como mucho más paciencia para atender gente enojada, que generalmente es lo que atiende el servicio. Hacen turnos rotativos y en general tiene otro temperamento más tolerante y tranquilo para atender los reclamos más complicados. También la suelen respetar más", señaló una fuente que optó por reservar su identidad, y aclaró que la clave es que "siempre detrás del teléfono hay una sonrisa".