En medio de la pandemia en Comodoro cerraron siete peloteros

La pandemia dejó en un grave estado de incertidumbre a distintos sectores de la industria del entretenimiento. Hasta el momento son siete peloteros de los aproximadamente 20 que no aguantaron la crisis y decidieron cerrar sus puertas definitivamente.

Carolina Susana Valderrey, del pelotero “Rayito de Sol” se comunicó con El Patagónico para describir la delicada situación que atraviesa el sector, donde desde el mes de marzo, cuando comenzó la cuarentena varios de ellos tuvieron que reinventarse e incluso algunos no aguantaron la crisis y decidieron cerrar sus puertas.

Carolina, también es empleada de salud y como todos los estatales hasta ahora mantienen el reclamo por el pago de sus haberes y el medio aguinaldo que el Gobierno provincial mantiene pendiente.

Hoy tuvo una audiencia, en la Oficina de Defensa del Consumidor, ante un reclamo de un particular por la suspensión de un evento previsto este año, en medio de la pandemia. “Se quedó en que tengo que pagar dos cuotas de 3.100 pesos” dijo.

En este escenario, Valderrey comentó que a pesar de esta situación en particular que le tocó vivir “la gente ha sabido entender, bastante, que reprogramamos las fechas hasta que nos dejen abrir. El problema es que no nos dejan abrir, no es que no queremos”.

Más adelante, agregó que desde marzo el pelotero “Rayito de Sol” tuvo que cancelar alrededor de 20 eventos “ya estaban vendidos, yo los compre a fines de febrero, y mediados de marzo me dijo el municipio que teníamos que cerrar y con eventos que ya habían sido vendidos con el dueño anterior”.

Desde el comienzo de la pandemia, los referentes de peloteros y salones de eventos han presentado distintos protocolos ante la municipalidad, pero todavía están a la espera del retorno a la actividad.

“Jamás nos dieron respuestas. Lo que dije en Defensa al Consumidor; yo tengo que responder obligatoriamente, pero a mí el municipio no me responde y tampoco las consecuencias que estoy teniendo” señaló. “Tuve que devolver los 3.100 pesos de lo que me pagaron de julio (como empleada de salud) y a nadie le interesa”.

Carolina, sostuvo que “entiendo a la gente que ya pago y quiere su plata, a ellos les aseguramos tener el espacio el día que ellos quieran. Hablamos de hacerles un presente el día que se pueda llegar a abrir” pero “la realidad es que yo hoy debo más de lo que puedo llegar a juntar en un año”.

peloteros.jpg

“Desde el municipio jamás mando a nadie ante como proceder ante estas situaciones, donde soy denunciada por una norma que ellos me imponen a mí. A mí el Estado no me defiende, me obliga a devolver y seguir así. Y ahora con el DNU no se puede presentar una quiebre” manifestó.

Valderrey, sostuvo que hasta el día de hoy todos ellos “seguimos pagando el seguro, todas las obligaciones que teníamos estando abierto las tenemos que seguir pagando estando cerrado, no generando nada y tampoco lo puedo cerrar estoy generando solo deuda”.

En el transcurso de los últimos meses “abrieron bares, comercios y nosotros nada, sin ninguna respuesta. Si ellos nos dicen a mitad de capacidad, perfecto. Pero nada nos dijeron. Y tampoco me dejan cerrar: yo por mi hoy cerraría, pero no te lo permite el DNU”.

Ya sobre el final, comentó que “a la dueña del local en el que yo alquilo le explique que lo único que tengo es mi ingreso por parte de Salud. A mí no conviene tener abierto, lo único que hago, de mi trabajo, es poner plata ahí, 13 mil pesos puse este mes por un pelotero que no puedo hacer funcionar. Es desesperante”.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico