Mariete Alvarez, quien había sido afectada por quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo, debido a la explosión de un termotanque, perdió la vida el jueves a las 22:30 en la sala de terapia intensiva del Hospital Regional, luego de permanecer internada 36 horas.
La mujer de 54 años residía en un inquilinato de la calle Juvenilla al 700, entre Rivadavia y Florencio Sánchez del barrio Ceferino Namuncurá. Allí el miércoles a las 10:20 resultó quemada al explotar un termotanque que habría intentado encender.
Según los vecinos que la socorrieron, las llamas cubrieron rápidamente su cuerpo. Además, la explosión dañó gran parte de la pequeña vivienda, donde la mujer se encontraba a esa hora de la mañana junto a su hija de 12 años.
Envuelta en fuego, y en medio del dolor y la desesperación, la mujer comenzó a gritar. Raúl Márquez, que vive en el mismo inquilinato, escuchó lamentos y se acercó a observar qué ocurría.
La mujer salió como pudo hacia el patio trasero de la vivienda, ya que la puerta de acceso principal se encontraba con llave. Márquez la encontró tirada en el patio, cubierta en llamas, por lo que atinó sólo a arrojarle una toalla mojada sobre el cuerpo. Mientras tanto, el vecino de enfrente, el mecánico Federico Hellman junto a su ayudante Damián, lograron rescatar a la niña de la vivienda.
La mujer permaneció en el patio por el término de varios minutos hasta que arribó al lugar una ambulancia del Hospital Regional.
Efectivos policiales de la Seccional Segunda tomaron intervención en el accidente y ayer realizaron una segunda inspección ocular en las instalaciones de gas para determinar las causales del accidente doméstico que terminaron con la vida de Mariete Alvarez.