Farmacia Argentina: 79 años brindando servicios de calidad para el cuidado de la salud

Con 7 sucursales que acercan servicios de calidad a la necesidad de los clientes, la tradicional Farmacia Argentina se distingue por su trayectoria, la sostenida calidad y expansión de sus servicios, y el ejercicio cotidiano de una ética profesional que pondera, sobre todo, el cuidado de la salud, que es el principal valor de las personas. La firma comenzó hace 79 años el camino que la familia Huberman enlazó definitivamente a la historia de Comodoro Rivadavia.

Desde la esquina de San Martín y Pellegrini, los hermanos Alicia y Jorge Huberman administran también las 7 sucursales de Farmacia Argentina, distribuidas estratégicamente sobre la ciudad, y la droguería que abastece al conjunto.
Hace ya unos 30 años, revisando la añosa y abundante documentación histórica de la empresa familiar, los Huberman descubrieron que el más antiguo libro recetario que se conserva de la Farmacia Argentina está fechado en 1929. Recién una década más tarde, un 29 de octubre, Simón Huberman asumiría el control de la firma.
La historia es siempre la interpretación subjetiva que los hombres hacen del pasado. Los hermanos Huberman decidieron considerar entonces al 29 de octubre de 1929 como la fecha en la que comenzó la historia de Farmacia Argentina, combinando el día y el mes en que su padre adquirió la empresa en 1939, pero con el año que figura en el rastro más lejano de su existencia. Esto permite que hoy Comodoro Rivadavia celebre los 79 años de una empresa estrechamente vinculada con la historia de la ciudad.

EL PRIMER PASO
Cuando en la primera quincena de mayo de 1960 los Huberman habilitaron la Farmacia General Mosconi bajo una concesión de YPF, a dos cuadras de la administración central, en el barrio constituido en torno al pozo descubridor y el campamento central de la ex petrolera estatal, la empresa dio el primer paso de un proceso de expansión que hoy supera cualquiera de los pronósticos que hubieran podido imaginarse por entonces.
El proceso se reanudaría hacia mediados de la década pasada, con la incorporación de Farmacia Pasteur al grupo en 1994 y la inauguración de Farmacia Argentina de la Patagonia en diciembre de 1997.
En julio de 2003 la firma reabrió la farmacia ubicada frente a la Clínica Pueyrredón, bajo el nombre de La Nación Argentina, y en agosto del mismo año, frente al Hospital Regional, la ex Farmacia Blanco, rebautizada como Argentina del Sud, nombre que procede de la playa de arena más próxima.
Más tarde, el primero de setiembre de 2005 la sociedad reabrió las puertas de lo que fuera Farmacia Díaz, a la que Jorge y Alicia llamaron Farmacia Victoria en honor a su madre. Para comodidad de los pacientes de Clínica del Valle, esta sucursal acaba de mudarse a la esquina de Ameghino y Saavedra.
Por último, en la zona comercial de avenida Rivadavia, el 6 de febrero de 2006, el grupo volvió a poner en actividad la Farmacia Rural.
A media cuadra de su casa central la firma cuenta con Droguería Argentina, encargada de la distribución de medicamentos y artículos de perfumería a todo el grupo. Del Sud, Pasteur y Victoria son las únicas sucursales de la cadena que funcionan en locales alquilados a terceros.

COMPETENCIAS
Frente al desarrollo del comercio en la ciudad petrolera, y como en otros rubros en el que empresas foráneas llegan a disputar posiciones con emprendimientos locales, en breve esta plaza sumará un nuevo competidor para Farmacia Argentina, en pleno centro de la ciudad.
Pero Jorge Huberman evalúa la competencia de manera positiva, en términos de oportunidades. “Nosotros ya convivimos en este mercado con buenos competidores. Nuestro espíritu competitivo siempre está despierto. Gracias a esto hemos tenido impulso a lo largo de toda nuestra historia para mejorar y dar el primer paso. En un diario de la década del 50 veríamos un aviso de Farmacia Argentina diciendo, por ejemplo, ‘tenemos penicilina’. La droga recién entraba al país y nosotros fuimos una de las primeras farmacias en comercializar penicilina en la Patagonia”, dijo el empresario, sintetizando en este comentario el espíritu de una empresa que hizo una cultura del mejoramiento y la expansión de sus servicios.
Considerando todo el territorio nacional, las grandes cadenas de Farmacias como Vantage y Farmacity, que explotan el formato de autoservicio, ya controlan el 30% del mercado. Más allá de este fenómeno de concentración, el negocio de las farmacias tradicionales se achica al tiempo que se difunde la comercialización de productos de venta libre en kioscos, supermercados y autoservicios, y mientras los centros de salud y las obras sociales se vuelcan a expender medicamentos por su cuenta, como lo hace el propio Estado desde los centros barriales en el marco de sus políticas de asistencia social.
Huberman destacó que en muchos casos estos circuitos de comercialización prescinden de la asistencia especializada de farmacéuticos y así los pacientes pierden la oportunidad de ser asesorados por profesionales en cuanto al uso de medicamentos, sean prescriptos o de venta libre.
El empresario entiende que el cuidado de la salud debiera anteponerse al ánimo de lucro en el marco del comercio de medicamentos, y dijo que Farmacia Argentina no dejará de honrar este precepto ético. Huberman explicó que, por un lado, la empresa se concentra en las personas y las familias como destinatarios de sus servicios, por lo que se desinteresa de participar, por ejemplo, en el negocio de la provisión masiva de medicamentos, sean estamentos públicos o privados. Así, según dijo el empresario, Farmacia Argentina continuará ponderando la profesionalidad de su plantel de trabajadores en acuerdo con la ética que mantuvo invariable en 79 años de historia.

PROFESIONALIDAD
En su plantel de 90 empleados, Farmacia Argentina cuenta con 20 profesionales farmacéuticos, entre ellos la propia presidente de la firma, Alicia Huberman.
Entre los demás integrantes del plantel de profesionales están Margot Almonacid, Claudia Alvarez, Fabiana Alvarez, Silvia Bautista, Laura Blanco, Liliana Cabrera, Carol Cauteruccio, Claudia Fernández, Marta Kochowicz, Roxana Llamas, Karina Madriaga, Susana Nieva, Susana Pérez, María del Luján Salvadores, Norma Tapia y Rocío Yolanda Verdia. A ellas se suman Hugo Marilaf, Sergio Martínez y Esther Perujo, quien está a cargo del Laboratorio de Medicamentos que también distingue los servicios de Farmacia Argentina, beneficiando a los clientes con la elaboración a pedido de recetas magistrales, cremas, jarabes y distintos tipos de medicamentos y productos encomendados por especialistas para el tratamiento de múltiples afecciones de salud y el cuidado de la estética.
Símbolo de Farmacia Argentina, los hermanos Huberman dedican un recuerdo especial a Agustín Rollán, quien sirvió a la firma durante más de 50 años. Había sido acogido por Simón cuando tenía 13, a pedido de su padre, para cumplir con menesteres menores, y permaneció en el negocio hasta su muerte.
Entre los empleados de mayor trayectoria se cuenta a José Maldonado, ingresado en setiembre del 65, Gerardo Araneda, en el 69, Alberto Barroso, en 1970, y a su hermano, Héctor Barroso. Los hijos de algunos de ellos también se integraron a la firma. Es el caso de Natalia, hija de José, y de Andrés y Ximena, hijos de Gerardo. Héctor Pontes y Daniela, Oscar Carrizo y Karina. Otros padres e hijos que ratifican el carácter familiar de la empresa en la que Simón y Victoria también supieron asignar una participación protagónica a Ana Huberman, hermana de Simón, y a Andrea Rodrigo de Luque, hermana de Victoria, cuya nuera Lilian también integra la administración.
Hace doce años ya que Claudia Jones, jefa de ese sector, integra la empresa, y los hermanos Huberman también destacaron el valor de su constante compromiso, como la vasta experiencia y especialización idónea de Omar Muñoz y Ernesto González.

ATENCIONES
Todas las sucursales de Farmacia Argentina, menos Pasteur, atienden en horario corrido, desde las 8 y las 9 de la mañana hasta las 22, excepto Farmacia Argentina de la Patagonia, que permanece abierta hasta las 24. Mediante encuestas, hace más de un año, los servicios de cada sucursal son evaluados en forma constante por los clientes, quienes también reciben atenciones adicionales a la venta de medicamentes y productos de perfumería y cosmética. 
A la medición gratuita de la presión arterial, por ejemplo, la firma adiciona un servicio que permite el registro exacto de los niveles constatados en cada examen, constituyendo un historial que, certificado por un farmacéutico, contribuirá con una mejor evaluación de cada caso por parte de los médicos responsables. Un servicio similar se ofrece a los clientes diabéticos, a quienes ofrece la posibilidad de graficar en papel los últimos 200 registros electrónicos de sus mediciones de glucosa en sangre.
Considerando que al Hospital Regional llegan personas procedentes de toda la región, y aún de Chile, Farmacia Argentina del Sud incorporó cabinas telefónicas e Internet a sus servicios. Además, en 6 de sus ocho sucursales posee cajas habilitadas para el cobro de boletas mediante el sistema de Rapipago.
Más allá del respaldo profesional que garantiza para cada uno de sus servicios, la amplitud horaria de su atención y una distribución de sucursales estratégica, que le permite estar donde los vecinos lo necesitan, este tipo de actividades conexas posibilitan que Farmacia Argentina siga distinguiéndose en la plaza local y contribuyendo, como durante toda su historia, con el bienestar de las personas y el desarrollo de la ciudad.

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