Gimnasia y Esgrima de La Plata logró este sábado un valioso triunfo de visitante al imponerse por 2-1 ante Rosario Central, en la continuidad de la 7ª fecha del torneo Clausura de la Liga Profesional de fútbol.
El partido, que se jugó en el Gigante de Arroyito, tuvo el arbitraje del neuquino Darío Herrera. El “Lobo” fue de menor a mayor en el primer tiempo. Central empezó mejor, pero de a poco Gimnasia fue haciendo pie en la mitad de la cancha y equiparó con fuerza y lucha la disparidad de jerarquía que había entre ambos equipos. Central empezó con buena dinámica y con Ibarra y Pizarro dominando la mitad de la cancha, aunque con algo de falta de profundidad, que se fue incrementando con el correr de los minutos.
El local no hizo mucho para abrir el marcador y el “Lobo” se entusiasmó. Empezaron a crecer Miramón y Seoane, Nacho Fernández se amigó con la pelota y las corridas de Silva Torrejón fueron una constante. por eso no fue de extrañar que en la primera que tuvo, el equipo de Pereyra casi marca el 1 a 0. Tras un centro desde la izquierda, Martínez le ganó a todos y casi convierte de cabeza, pero Ledesma le ahogó el grito.
En el segundo tiempo pasó de todo. Primero hubo un golazo de Nacho Fernández que, con complicidad del arquero Ledesma puso el 1 a 0 con un remate de media distancia.
Luego el partido entró en una meseta en el que Gimnasia manejó mejor los tiempos y pareció que nada iba a pasar. Sin embargo un mal cálculo de Insfrán tras un remate de Campaz a cinco minutos del final le dio a Central un empate impensado, ya que el ”Lobo” estaba defendiendo muy bien el resultado.
Tras ese gol, y cuando parecía que el “Lobo” se quedaba sin el premio mayor, apareció una mala entrega en el fondo de Central que Gimnasia aprovechó muy bien, la pelota derivo en Miramón, una de las figuras, que marcó el segundo con un remate de media distancia.