El coronavirus cambió a todos y volvió al mundo algo imprevisible, un modelo para arma. Ya nada volverá a ser igual en el corto plazo. Hasta los gimnasios de deportes de contacto tendrán que cambiar su forma de entrenar. No habrá manopleo y sparring y solo se podrá realizar rutinas aeróbicas. Así quedó establecido en el protocolo que armaron cinco profesores comodorenses para tener listo cuando la Municipalidad autorice a los centros de entrenamiento a reabrir sus puertas.
El documento fue enviado por mail al Ente Comodoro Deportes y se espera que las autoridades lo evalúen en los próximos días. Esto no significa que los gimnasios abrirán sus puertas en el corto plazo, sino que servirá para anticiparse a un posible retorno teniendo en cuenta que las salas de entrenamiento serán una de las últimas actividades en volver al ruedo, junto con pubs, boliches y estadios deportivos, entre otros.
El armado del protocolo se realizó con el aporte de profesionales bajo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es por eso que no se realizarán tareas de sparring y manopleo y se realizará un trabajo funcional, pero respetando la distancia de un metro y medio por cada persona.
Esto generará que la cantidad de alumnos y horas de práctica disminuyan. Es que antes de la COVID-19 se solían dar clases de dos horas para 50 alumnos. Ahora, según el protocolo entregado, se realizarán turnos de 45 minutos para no más de 7 practicantes dependiendo el espacio físico del gimnasio. En tanto, los profesores se tomarán 15 minutos para reacondicionar, limpiar y desinfectar los espacios para el próximo turno.
ANSIEDAD PRODUCTIVA
También se implementará un estricto manual sanitario para los alumnos. Deberán usar barbijo hasta llegar al gimnasio y lavarse las manos antes de ingresar y después de entrenar. Se instalará cartelería para recordar las medidas sanitarias dispuestas por el Ministerio de Salud de la Nación para evitar el contagio del coronavirus.
“No todos los gimnasios tienen la misma medida; entonces armamos un protocolo general para que puedan funcionar todos los gimnasios. El lavado de manos y cartelería serán pilares, como también el uso del barbijo; es todo un cambio”, sostuvo Marcos Antileo, profesor de deportes de contacto y licenciado en Seguridad e Higiene que participó del armado del protocolo.
En diálogo con El Patagónico, el vocero se mostró preocupado por la difícil situación que atraviesan los profesores deportivos ya que muchos no tienen otra fuente de ingreso.
“Está corriendo el alquiler, los impuestos y los papeles de la AFIP. Muchos no tienen otra fuente de ingreso y el gimnasio es todo lo que tienen. Si comparamos, estamos como muchos comercios de Comodoro”, advirtió.
“La idea es adelantarnos a la jugada y estar listos cuando nos habiliten a abrir nuevamente los gimnasios porque hay profesores que viven de esto y se les juntan las deudas. Es complicado el tema”, agregó.
Antileo también aclaró que tener un protocolo listo no significa que los gimnasios abrirán en el corto plazo. “No tenemos una fecha de regreso. Se desvirtuó todo porque se comunicó mal. No es que porque armamos un protocolo vamos a volver a abrir. Estamos lejos de que eso pase”, sentenció.