Los problemas estructurales en los colegios ya no parecen una novedad y los plazos de reparación parecen no coincidir con las necesidades pedagógicas y de contención que los estudiantes requieren, así lo planteó Nancy Báez madre de un estudiante de la Escuela Especial 514 que hace 30 días está sin clases.
“No tenemos actividades ni respuestas, desde el día que se rompió la caldera y tuvimos que arreglarnos cada uno por su cuenta para ir a retira a sus hijos que a diario son trasladados por un transporte adaptado, no tenemos fecha de reparación”, lamentó.
“Al parecer nadie nos quiere dar una fecha de cuando podría estar el trabajo, nos dicen que Obras Públicas ya tiene detectada la falla y el presupuesto pero están esperando partidas”, relató la mujer.
En cuanto, al cuerpo docente, Nancy explicó que tenían conocimiento que debían cumplir con el horario normal “hasta hace dos días atrás que se retiraron porque con temperaturas bajo cero es imposible estar en el colegio es una heladera”. Sobre la posibilidad de que los chicos asistan sin que se repare el equipo, la madre indicó a El Patagónico que no es algo que este en evaluación “tenemos chicos con distintas afecciones a los que una gripe les puede implicar una neumonía, no podemos arriesgarnos a eso”, remarcó.
En este contexto, Nancy informó que el próximo lunes padres y docentes se reunirán en una asamblea en la que se pretende evaluar la posibilidad de avanzar con un amparo, frente al incumplimiento de un derecho primordial para los niños como es la educación.