Antes del encuentro de análisis, el viceintendente Juan Pablo Luque recibió a habitantes del Juan XXIII que, como habían planteado el día anterior a algunos concejales, solicitaron que la medida, que inicialmente se pensó para seis meses, se extienda a dos años.
En la reunión de ayer, luego de recibir algunas explicaciones y de entender el reclamo, los vecinos pidieron que "al menos" se los exima del pago de impuestos durante un año.
En primera instancia la exención regirá por seis meses para el Impuesto Inmobiliario y la Tasa de Higiene Urbana, pero se ampliará a un año si también se prolonga la declaración de la emergencia económica y social que, en función del temporal, el Concejo aprobó el 5 de abril por el término de un semestre.
En función de la realidad y del relevamiento efectuado, y siempre luego de la presentación de una declaración jurada, el proyecto de ordenanza tiene un anexo en el que se detallan los barrios y sectores a los que llegará el beneficio impositivo.
En concreto, la exención en principio llegará a habitantes de los barrios San Cayetano, Pueyrredón, 30 de Octubre, Moure, San Cayetano, Malvinas, Newbery, Laprida, un sector de Mosconi, Standart y Don Bosco.