La aviación argentina en emergencia

El Consejo Asesor de Aviación Civil (CONAV) le envió una carta al presidente de la Nación, Alberto Fernández, en la que señalan el estado de emergencia en el que se encuentran. Pilotos sin volar, aeronaves sin mantenimiento y Talleres Aeronáuticos cerrados son algunos de los grandes problemas que señalan desde el ente.

La situación de extrema crisis que afecta a todos los actores de la Aviación General representados por el Consejo Asesor de Aviación Civil (CONAV), no solo se extiende en el aspecto económico, sino que lesiona y deteriora los niveles de “Seguridad Operacional” alcanzados por la Aviación Civil hasta el momento de la declaración de la pandemia por el COVID-19.

Así lo expresó el CONAV en una carta dirigida al presidente de la Nación, Alberto Fernández, al Ministro de Transporte Mario Meoni, a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) Paola Tamburelli y cursada con copia a la Oficina Sudamericana de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Los aviones que debían entrar en inspección anual, se encuentran vencidos y otros tantos con sus planes de mantenimiento interrumpidos.

Entre mecánicos, técnicos e ingenieros se están afectando más de 6.000 fuentes de trabajo, las cuales se emplean en talleres aeronáuticos de reparación en todo el país y que no pueden desarrollar su actividad en el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio.

La Sociedad Argentina de Aviación y la Cámara de Escuelas de Vuelo, presentaron a la ANAC un protocolo sanitario para el desarrollo de la actividad, demostrando su voluntad de aportar soluciones.

Por último, desde la CONAV expresaron que -cumpliendo los protocolos sanitarios de rigor- la Aviación Civil Argentina se puede volver a poner en marcha, como sucede en otros países, de lo contrario el daño en fuentes laborales e instituciones como los Aeroclubes será irreversible.

LA CARTA COMPLETA

Motiva la presente en esta ocasión la situación de extrema crisis que afecta a los sectores aquí representados y cuyos daños se extienden no solo en el aspecto económico, sino que además lesiona y deteriora los niveles de seguridad operacional alcanzados de forma pretérita a la declaración de la Pandemia por el Covid-19 y el aislamiento preventivo y obligatorio decretado por el Poder Ejecutivo Nacional Mediante Decreto 297/2020 y concordantes.

En este orden de ideas se le remitió a UD en fecha 10 de abril de 2020 nota titulada "Carta Abierta al Presidente de la Nación, Dr. Alberto Fernández", en la que se le solicitó contemplar a la actividad de vuelo de la aviación general y de la instrucción de vuelo, como actividades esenciales mientras continuara vigente la medida de aislamiento social decretadas.

Ahora bien, las medidas de aislamiento social y preventivo vienen siendo prorrogadas y actualmente dicho plazo se extiende hasta el día 10 de mayo de 2020, vislumbrando en el horizonte, de acuerdo a la información que resulta de público conocimiento, que el periodo de aislamiento social podría ser extendido nuevamente entrando en una nueva fase del mismo.

La Aviación resulta vital para el desarrollo de un país, y en el caso argentino la actividad aporta, en conjunto con el turismo relacionado, según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional, USD 9.600 millones a la economía (equivalente al 1,7% del PBI), generando 300.000 empleos.

Esto fue expuesto en noviembre de 2017 en la presentación del trabajo “The Importance of Air Transport in Argentina” (la importancia del transporte aéreo en Argentina), realizado por Oxford Economics. (https://aviacionline.com/2017/11/el-transporteaereo-aporta-usd-9-600-millones-al-pbi-argentino-y-genera-300-mil-empleos/). Los pilotos que nutren la Aviación Civil Argentina y que hoy son comandantes o co-pilotos en los aviones de las líneas aéreas, nacen y se forman en Aeroclubes y Escuelas de vuelo, y desarrollan su actividad en ellos y en la aviación general, donde luego de muchos años de instrucción y denodado esfuerzo económico y humano pueden aspirar al transporte aéreo comercial.

Esta formación requiere el cumplimiento de estrictos estándares de seguridad operacional que deben mantenerse en el tiempo exigidos por convenios internacionales en los que Argentina es parte (Convenio de Chicago de 1944 y sus Anexos técnicos, más precisamente el anexo 19). Para poder desarrollar la actividad los pilotos deben contar con aeronaves habilitadas y en condiciones de aeronavegabilidad óptimas para poder volar, lo cual requiere no solo de esfuerzo económico sino también del estricto cumplimiento de los tiempos de mantenimiento para evitar los vencimientos mandatorios en las aeronaves y por tanto no solo la penalidad de no poder utilizarla sino además el incremento notorio en los costos para lograr que la aeronave vuelva al servicio y el tiempo que demora los trabajos de mantenimiento que deben hacérsele a las mismas. Los Aeroclubes son entidades sin fines de lucro extendidos a lo largo y ancho del país, en número que asciende a más de 220 y que han formado a los pilotos argentinos desde los primeros tiempos de la aviación en nuestro país, más precisamente el 13 de enero de 1908 con la creación del Aeroclub Argentino.

Estas entidades viven de sus magros ingresos por la instrucción aeronáutica que brindan, y que con serias y gravísimas dificultades económicas es lo único que les permite, cada vez en menor medida debido al incremento en los costos, mantener sus instalaciones y las aeronaves que en promedio datan de 1965. Las escuelas de vuelo son pequeñas empresas que brindan también instrucción aeronáutica, brindan trabajo a instructores y sobreviven por los ingresos que obtienen de la misma contando también con aeronaves en promedio del año 1970. La aviación general, cada vez en número más reducido, también posee aeronaves de igual data, y su desarrollo genera cuatro empleos adicionales en sectores afines de acuerdo con estudios de impacto económicos desarrollados por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC).

El aumento desproporcionado en los combustibles de aviación viene azotando y diezmando a toda la actividad aeronáutica en los últimos tiempos, dificultando seriamente cada vez más formar pilotos, mantener las aeronaves y desarrollar la actividad. Este daño subyacente que viene padeciendo la actividad se ve exponencialmente agravada por el actual estadio de prolongación del aislamiento preventivo social y obligatorio. Desde el día 16 de marzo de 2020 la aviación civil general, los aeroclubes, las escuelas de vuelo, los talleres aeronáuticos de reparación y la aviación ejecutiva se encuentra inmovilizada, lo cual no solo conlleva perdidas económicas cuantiosas sino también destruye de forma irreversible los estándares de entrenamiento de los pilotos que se encuentran sin poder volar hace más de 40 días y además numerosas aeronaves ya se encuentran vencidas en sus planes de mantenimiento.

Esta situación produce la perdida de algo no se recupera: el tiempo; y además coloca en serio riesgo otro bien jurídico: la salud y la vida. El adiestramiento se debe mantener en el tiempo para evitar accidentes con víctimas fatales, como venía ocurriendo los últimos meses. Entendemos que nadie se subiría a un avión como pasajero si supiera que el piloto carece del entrenamiento suficiente para operar la aeronave, ya que lo que está en riesgo cuando se perforan los límites de seguridad operacional es precisamente aquello que se quiere evitar con las medidas sanitarias en el marco del Covid-19: la salud y la vida. El mantenimiento de una aeronave debe cumplirse en determinados plazos, caso contrario la misma no puede operar, con el incremento de los costos que ello conlleva para lograr volverla al servicio una vez vencida y el tiempo que demanda, destacando que en todos los casos arriba reseñados, de no contar con ingresos de ninguna índole, como sucede en la actualidad, los mantenimientos no podrán llevarse a cabo y ello lesiona de muerte a aeroclubes, escuelas de vuelo, talleres aeronáuticos de reparación y empresas de aviación ejecutiva.

Entre Mecánicos, Técnicos e Ingenieros tenemos seriamente afectadas más de seis mil (6.000) fuentes laborales, las cuales se emplean en talleres aeronáuticos de reparación en todo el país y que no pueden desarrollar su actividad en el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio. Por otro lado, la Federación Argentina de Aeroclubes, como lo ha hecho a lo largo de su historia, ha convocado a una "Reserva Operativa" ante la necesidad de realizar vuelos sanitarios, humanitarios, búsqueda y salvamento y traslados de materiales e insumos médicos en todo el territorio nacional asciende a los siguientes números:

Aeroclubes: 102 - Privados: 25 - Clubes de Planeadores: 7 - Aviones: 198 -

Pilotos/Técnicos/Operaciones y Apoyo Terrestre. 374 - Empresas Privadas: 2.

Estos vuelos humanitarios no pueden llevarse a cabo si las aeronaves no pueden llevar a cabo su mantenimiento en tiempo y forma, como sucede en la actualidad por el aislamiento preventivo y obligatorio. Entendemos que tomando las medidas sanitarias de rigor e implementando el protocolo que desde el CONAV se puso a disposición con la colaboración de la Sociedad Argentina de Medicina Aeroespacial (www.conav.com.ar) y que se adjunta al presente, la actividad aeronáutica puede desarrollarse. Como se ha mencionado, la misma tiene lugar en aeródromos y lugares abiertos sin aglomeración de personas. De la misma manera, y con los cuidados sanitarios propuestos o los que la autoridad de aplicación disponga, también pueden llevarse adelante las tareas de mantenimiento que llevan adelante los talleres aeronáuticos de reparación y que resultan indispensables para poder conservar la aeronavegabilidad de las aeronaves.

En igual sentido desde la Sociedad Argentina de Aviación y la Cámara de Escuelas de Vuelo le ha acercado a la Autoridad Aeronáutica protocolos sanitarios específicos para el desarrollo de la actividad, los que también se acompañan al presente, demostrando con ello no solo la gravedad de la situación sino también la voluntad inequívoca e incansable de trabajo y cooperación que el CONAV tuvo desde su creación al igual que las instituciones que lo conforman para dar respuestas y proponer soluciones a las situaciones planteadas en las instituciones que lo conforman. La Federación de Vuelo Libre también ha propuesto un protocolo propio para el desarrollo de su actividad la cual se practica de forma individual y en lugares abiertos, no presentándose aglutinamiento de personas alguno. Desde las entidades que forman el CONAV se han enviado numerosas solicitudes y peticiones a la Autoridad Aeronáutica por diversos medios de comunicación, solicitando la urgente adopción de medidas al respecto, reinando al presente silencio hasta la fecha.

Por ultimo, destacamos que en fecha 14 de abril se les remitió nota a todas las gobernaciones de cada una de las provincias de la República Argentina sin haber obtenido al momento respuesta alguna. Es por todo lo expuesto que nos vemos obligados a solicitarle que se exceptúe del aislamiento social preventivo y obligatorio a la Aviación General, la actividad de vuelo de los Aeroclubes, Escuelas de Vuelo certificadas (Centros de Instrucción de Aeronáutica Civil) y talleres Aeronáuticos de reparación, considerando a tales actividades como esenciales, cumpliendo con los protocolos sanitarios que con el presente se acompañan y/o los que la autoridad de aplicación considere aplicables. Cumpliendo los protocolos sanitarios de rigor la aviación civil puede volver a operar y los talleres a trabajar, como de hecho sucede en otros países vecinos, de lo contrario el daño en fuentes laborales, e instituciones como los aeroclubes será irreversible. Lesionar la seguridad operacional también pone en riesgo vidas.

En nombre de CADEA– Confederación Argentina de Entidades Aerodeportivas, SAA – Sociedad Argentina de Aviación, CAEVU – Cámara Argentina de Escuelas de Vuelo, FEARCA Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas, FAVAV – Federación Argentina de Argentina de Aeroclubes, FAP – Federación Argentina de Paracaidismo, FAVL – Federación Argentina de Vuelo Libre, AAA – Asociación Aerostática Argentina, AAAA – Asociación Argentina de Acrobacia Aérea, CArAE – Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial, CAEDyA – Cámara Argentina de Empresas de Drones y Afines, AMAA – Asociación Mujeres de la Aviación Argentina, SAMA – Sociedad Argentina de Medicina Aeroespacial, y Horacio Martin Pratto Chiarella, ABOGADO, T° 108 F ° 895 C.P.A.C.F., tenemos el honor de dirigirnos a Ud., en el carácter invocado y el ultimo como Secretario electo del Consejo Asesor de Aviación Civil (CONAV) , el cual nuclea a todas las instituciones que representan a la Aviación General, Aeroclubes de toda la República Argentina, Escuelas de Vuelo y Centros De Instrucción de Aviación Civil (CIAC), Aviación Aerodeportiva, Trabajo Aéreo y Aviación Ejecutiva que firman al pie del presente.

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