En el día 47 desde la implementación de la cuarentena obligatoria ha corrido mucha agua bajo el puente hasta llegar a este martes 5 de mayo en que habrá nuevas actividades económicas habilitadas y la posibilidad de salidas controladas del hogar para realizar más trámites y acciones postergadas que para muchos no dejan de ser importantes, como ir a la peluquería, por ejemplo.
Los intendentes Juan Pablo Luque y Luis Juncos entendieron desde las primeras semanas que no se podía limitar el combate al Coronavirus en soledad y solo encerrados en sus casas. Por ende, fueron avanzando en la liberación de diversas actividades desde que se anunció la segunda etapa de la cuarentena –la administrada-, el lunes 13 de abril.
No les resultó sencillo porque a partir de cierta tozudez de funcionarios que no fueron elegidos por el voto, hubo marchas y contramarchas que únicamente confundieron a una población ya de por sí angustiada por la incertidumbre, que no es una condición para valorar como alguna vez afirmó el hoy oscuro senador Esteban Bullrich cuando era ministro de Educación del nefasto gobierno de Mauricio Macri.
Lo cierto es que luego de unificar criterios con rapipagos y pagos fácil; en la circulación por DNI y en la letra chica de lo que se entiende en estas ciudades y en Rawson por determinadas actividades, este martes se verá más gente en las calles de Comodoro y Rada Tilly porque más comercios podrán volver a generar recursos; más empleados podrán ir a sus sitios de trabajo; más clientes tendrán posibilidades de acceder a algún servicio, previo turno y siempre con el cubre bocas.
Pero lo que será clave en esta etapa –y para no tener que lamentar nada y no volver atrás en lo conseguido hasta ahora- resulta clave el distanciamiento social, lo cual es nada más y nada menos que permanecer a dos metros de la persona más cercana. Eso de por sí es una garantía de que el Covid 19 puede pasar de largo si es que anda por acá. Eso y tratar de no tocar nada en la calle, además de cumplir con lo que se ha recomendado al volver a casa: rociar la ropa en alcohol, sobre todo el calzado, y utilizar mucha agua, jabón y alcohol en gel.