La Fiscalía no solicitó la prisión del presunto "boquetero" por un "principio de legalidad"

En la audiencia del jueves al sospechoso detenido por el robo a la pesquera Mar del Chubut, la funcionaria de fiscalía Jazmín Abraham no solicitó su prisión preventiva porque según el jefe de fiscales Juan Carlos Caperochipi se debieron ajustar a la ley y el "principio de legalidad". Argumentó que la medida no podría haber sido solicitada ya que no se cumplía con el requisito inicial del Código Procesal Penal en el que la pena en expectativa debe ser de cumplimiento efectivo para pedir una prisión preventiva. De ese modo, al no haberse solicitado la misma por parte de la Fiscalía, la jueza Mariel Suárez le dictó la libertad a José Luis Isarrualde, bajo la condición de que debe presentarse en forma semanal ante la Oficina Judicial.

Ayer, de manera exclusiva, El Patagónico dio a conocer que el presunto “boquetero” detenido el jueves a la madrugada por la policía de la Seccional Tercera, José Isarrualde (39), había sido dejado en libertad horas después, pese a haber sido sorprendido con el dinero de las quincenas que habría robado de la pesquera “Mar del Chubut”, en Pedro Pablo Ortega y Casimiro Pella del barrio Industrial.

Isarrualde fue sometido a la audiencia de control de detención y formalización de la investigación el jueves a la tarde. El Ministerio Público Fiscal -que le imputó el delito de robo por efracción- estuvo representado por la funcionaria Jazmín Abraham y el imputado fue asesorado legalmente por el abogado particular Guillermo Iglesias. Mientras que la jueza penal que presidió la audiencia fue Mariel Suárez.

Según pudo conocer este diario, Isarrualde accedió a la libertad porque la funcionaria de fiscalía no solicitó la medida de prisión preventiva. Según el jefe de Fiscalía, Juan Carlos Caperochipi “ya existía la imposibilidad, sabíamos que no le iba a ser viable una prisión preventiva” porque se trataba de un delito en tentativa, en el que hubo una persecución de la policía y un vigilador que terminó con la detención de uno de los sospechosos y la recuperación de los elementos robados.

“La escala del delito iba a quedar inexorablemente debajo de los tres años, a lo que había que sumarle que no tenía antecedentes penales”, dijo Caperochipi sobre la determinación de la Fiscalía para no pedir la prisión preventiva de Isarrualde.

Lo que el Ministerio Público hizo, dijo el jefe de fiscales, es ajustarse a derecho y al “principio de legalidad”. Hay que recordar que en el proceso penal de Chubut, el órgano acusador es la Fiscalía y si este ministerio no solicita una medida de coerción efectiva para salvaguardar la investigación, el juez no está facultado para hacerlo e ir más allá de esa decisión, solo debe ajustarse a lo que las partes -Fiscalía y Defensa- plateen en dichas audiencias.

“Al ser en tentativa no va a ser una pena superior de tres años, va a ser condicional, y el Código Procesal es muy claro en ese requisito inicial en el que la pena que se espere debe ser de cumplimiento efectivo para pedir la prisión preventiva”, explicó Caperochipi frente al tecnicismo que hoy les impide, dice, salvaguardar la investigación con el imputado en prisión.

“La jueza se ajusta a la letra de la ley, y la gente no va a entender la discusión técnica”, analizó Caperochipi que llamó a los legisladores a proponer una reforma legislativa al respecto.

“Este artículo debe ser modificado, el que regula el 220 y el 219 del Código Procesal Penal en lo relativo a la prisión preventiva y los límites de pena que permitan dictar la prisión preventiva. Debe ser modificado porque a veces peligra la investigación con la fuga y el entorpecimiento y con la posibilidad de que la investigación pueda fracasar, y no hay forma de proteger el procedimiento y la efectividad de la investigación con la persona en libertad”, analizó Caperochipi, un fiscal que lleva varias décadas en la persecución del delito en Comodoro Rivadavia.

El peligro de entorpecimiento en este caso para la Fiscalía se daría en que Isarrualde podría llegar a reunirse nuevamente con el otro sospechoso que logró huir y que no ha sido identificado. “No hay otras vías de acción, no hay otras opciones nos ajustamos a un principio de legalidad, ni siquiera la medida sustitutiva tampoco resulta procedente”, dijo Caperochipi. “Yo como fiscal no puedo criticar lo que hizo el juez, el juez se ajustó a la letra de la Ley”, explicó el jefe de fiscales.

“Ha habido en el último año, en 2017 y 2016 un movimiento tendiente a producir cambios en el Código Procesal después de diez años. Los que estamos en la trinchera, nos damos cuenta de que debe ser reformado, en lo relativo a requisitos para el otorgamiento de la prisión preventiva”, alegó el acusador. “Entiendo que (el Código Procesal Penal) debe ser más flexible a los requisitos de otorgamiento que limitan la prisión preventiva, el juez queda atado al principio de legalidad”.

La caratula provisoria del delito que se le imputa a Isarrualde es el de robo por efracción que podría ser mutada a robo simple, con un mínimo que puede llegar a 15 días de pena. La Fiscalía persigue esa calificación y no la del escalamiento ya que para acceder al lugar, los sospechosos no treparon el edificio en busca de una ventana sino que ganaron la parte superior del recinto para ingresar por el techo. Hay que tener en cuenta que no se trata de una vivienda y sí una empresa. Actuaron en momentos que no había nadie en el interior, no utilizaron armas de fuego y tampoco conformaron una banda, que hubiesen sido características agravantes en el hecho, argumentó.

“Así como está la ley, muchas veces nos deja sin posibilidad de proteger como quisiéramos el avance de la investigación”, se excusó el fiscal.

El defensor de Isarrualde, Guillermo Iglesias solicitó la libertad de su asistido y que se apliquen medidas sustitutivas luego de que la Fiscalía no pidiera la prisión preventiva del imputado. La jueza Mariel le dejó en claro a Isarrualde que si no se presenta ante el Cuerpo de Delegados de Control de la Oficina Judicial todas las semanas, podría quedar preso.

La Fiscalía en la audiencia de control solicitó además la apertura del vehículo secuestrado y un allanamiento en la vivienda del imputado en busca de indicios que lo relacionen a los robos con una modalidad similar de boquetes en Neomat de Km 4 y la tentativa de robo en supermercados La Anónima de Rada Tilly.

La policía informó que cuando fue a realizar el allanamiento, ya Isarrualde estaba en su vivienda en libertad. El allanamiento arrojó resultados negativos.

Isarrualde no declaró, pero respondió algunas preguntas de interés a la jueza como por ejemplo a qué se dedicaba. Dijo que era albañil y que su pareja, quien está embarazada, plancha ropa y limpia viviendas.

EL CASO

Según investiga la Justicia, José Luis Isarrualde junto a otra persona que aún no ha sido identificada habrían sido quienes ingresaron por el techo de la pesquera Mar del Chubut a las 3:15 del jueves, ayudados por una cuerda con la que bajaron hasta el comedor de la empresa y luego se llevaron de las oficinas de gerencia 200 mil pesos entres dinero en efectivo y cheques.

Un empleado de la empresa observó el momento en el que escapaban y se subían a un Chevrolet Spark, al activarse el sistema de alarmas y comenzó a seguirlos. El móvil 888 de la Seccional Tercera se sumó a la persecución que se extendió por nueve cuadras hasta Ortega y Corcoy en donde los sospechosos abandonaron el vehículo e intentaron escapar corriendo. Isarrualde fue detenido en Ortega y Onetto, mientras que el otro hombre escapó saltando los paredones de los predios industriales del sector.

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