"La indicación de los médicos era no molestar o invadir a Diego"

Mariano Perroni se sentó frente a la Justicia durante 6 horas en su declaración indagatoria. Dijo que las que tomaban las decisiones eran la psiquiatra Agustina Cosachov y la nexo con la prepaga, Nancy Forlini. Además, aseguró que nadie ordenó controlar los signos vitales del paciente.

En la tercera jornada de indagatorias que se lleva a cabo en la Fiscalía General de San Isidro en el marco de la causa que investiga la muerte de Diego Maradona bajo la calificación de homicidio simple con dolo eventual, el turno para sentarse ante los investigadores para defenderse fue de Mariano Perroni, el jefe de los enfermeros que estuvieron con Diego en los 14 días que permaneció en Tigre. El hombre de 40 años señaló que su única responsabilidad era la de controlar el ingreso y egreso del personal a su cargo, que las órdenes las daban la psiquiatra Agustina Cosachov y la nexo con la prepaga Nancy Forlini y que, a su modo de ver, la internación domiciliaria no era adecuada. Además, negó haber falsificado la firma del Diez en una planilla.

Mariano Perroni llegó a la sede de la fiscalía algunos minutos antes del mediodía acompañado de su abogado, Miguel Ángel Pierri. En la sala que está junto a la puerta de entrada lo escucharon por más de 6 horas los fiscales Laura Capra, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari comandados por el fiscal general John Broyad. El imputado hizo un breve relato de cómo llegó a ser contratado para aportar enfermeros para que cuiden a Maradona y respondió más de 30 preguntas.

TRISTE, SOLITARIO Y FINAL

En cuanto a la supuesta internación domiciliaria de la casa de Tigre, Perroni coincidió con lo que expresaron los enfermeros Almirón y Madrid en sus declaraciones del lunes y miércoles: “Yo no sabía que la casa era alquilada. Por lo que decían no era la adecuada. El baño estaba arriba, cuanto menos no era apto para persona con movilidad reducida, como era el caso del paciente. No había aparatología. Me consta que no había. Durante la internación me enteré lo de la ducha y lo de los equipos faltantes me enteré por comunicación de los enfermeros”, aseguró.

En otra de las preguntas de la fiscalía, se hizo mención a la manera en que le eran suministradas las pastillas a Diego. Todas las personas que estuvieron en la internación coinciden en que eran tanto su asistente Maximiliano Pomargo y su sobrino Jonathan Espósito los que entraban a la habitación para darle los medicamentos al Diez: “Si el paciente está en un estado de negativa, y hay alguien que está con buena relación en ese momento, está bien aunque no es lo mejor. Lo óptimo es que la reciba en horario. Es algo excepcional. En ese caso hay que constatarlo visualmente igual, hay que confirmar que se tome la medicación. Es la única manera de confirmar que tomó la pastilla viéndolo en forma directa”.

Según lo dicho por los propios enfermeros, nunca hicieron esa constatación visual porque tenían prohibida la entrada a la habitación de Maradona.

Además, Perroni explicó que ninguno de los médicos que estaban a cargo les indicó a los enfermeros que le tomen los signos vitales a Diego. Según señaló “eso lo tiene que indicar por escrito cada médico. En este caso debió haber sido Forlini: ‘control de signos vitales cada tantas horas’. Pero no había indicaciones de ese tipo aquí. El chequeo es algo que la enfermería realiza, pero si el paciente no se deja, y la médica dice que no se invada al paciente, se cumple la orden”.

CAMARONES CON PROVENZAL

Luego, recordó ante los fiscales un evento poco comentado que tuvo lugar los primeros días de la estancia de Diego en la casa de Tigre. “Una noche, después de una cena, el paciente tuvo síntomas de náuseas y vómitos, que fueron informados por el enfermero Almirón tanto a mi celular privado como al grupo (donde estaba entre otros Cosachov). Cuando se da la información de lo que ocurría, hubo negativas sobre el ingreso de una ambulancia, según se dijo, por un tema mediático. Yo me ofrezco a ingresar al médico en el acto pero ello no se tuvo en cuenta”.

Además sobre ese punto comentó una breve conversación que tuvo con el sobrino de Diego: “El día de los vómitos hablé con Johnny Esposito, me dijo que comieron pesado y nada más. Que comieron camarones con provenzal”. Maradona debía seguir una dieta por su condición cardíaca y por estar en una internación domiciliaria. Es el tercer testimonio que coincide en que nada de eso existió en los 14 días de Diego en Tigre.

El lunes, en su declaración indagatoria, el enfermero Ricardo Almirón dijo que le entregó a su superior Perroni una plantilla con el detalle de lo realizado día por día sin la firma del Diez. Sin embargo, consta en el expediente que ese documento apareció luego con una firma transversal que ocupaba todos los casilleros supuestamente de Diego. Ante la pregunta de los fiscales por este punto, el jefe de los enfermeros contradijo a su subordinado: “El 25 a las 9.43 me envía al mail Almirón el escaneado y tenía la firma del paciente. Yo después los documentos físicos se los doy a Forlini, esto fue el 26 de noviembre de 2020. No cotejé si el de las 9.43 era igual al que me dio en original, porque le entregué a sobre cerrado”.

Otro de los tópicos por los que tuvo que responder Perroni tuvo que ver con “el estado de taquicardia” que, según los enfermeros, Diego sufría y ellos informaron a los médicos. El jefe de ellos explicó que “veía que lo informaban en el grupo de whatsapp, donde estaban los médicos que eran quienes debían tomar acciones; Forlini recibía la notificación de los valores cardíacos y respondía con un ‘ok’ o ‘gracias’”.

Al igual que lo declarado en las jornadas del lunes y el miércoles por los dos enfermeros, Perroni aseguró que nunca recibió ningún tipo de información previa específica sobre el estado de salud de Diego: “Recién supe después de la muerte que Maradona sufría de una cardiopatía. No había información de una patología cardíaca o renal, era un alcohólico en rehabilitación. Nada más. Únicamente había que cambiar el tupper de las pastillas del lugar porque él revisaba la casa buscándolas”, señaló.

Todavía resta escuchar la declaración indagatoria de cuatro imputados. Se trata de los más implicados en el expediente. El lunes tendrá su oportunidad de defenderse Nancy Forlini para luego darle lugar al psicólogo Carlos Diaz, a Agustina Cosachov y, finalmente, el lunes 28, a quien está señalado como el encargado de la salud de Diego: Leopoldo Luque.

Fuente: Infobae

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