Tras los hechos vandálicos que se registraron el fin de semana en la línea 13, desde la UTA habían expresado que el servicio de colectivos de zona Norte quedaba suspendido entre las 5 y las 12 durante el sábado y el domingo. A raíz de este panorama, en la tarde de hoy se llevó a cabo una reunión entre autoridades de Patagonia Argentina, la Policía, la Secretaría de Seguridad y representantes de los gremios que nuclean a los choferes para destrabar el conflicto.
En este sentido, el subsecretario de Seguridad de la Municipalidad, Antonio Zúñiga, confirmó a El Patagónico que "se resolvió hacer una custodia de cerca a los transportes que hacen el recorrido hacia zona Norte, el cual arranca a las 06 de la mañana, puesto que es la franja horaria más conflictiva".
En este marco, señaló que "teniendo en cuenta que la mayoría de la gente sale de los locales nocturnos a esa hora en estado de ebriedad, se procedió a coordinar con el segundo jefe de la Unidad Regional, comisario mayor Héctor Quisle, el acompañamiento policial en todas las paradas de la zona céntrica para hacer un control exhaustivo y evitar así que suban personas que quieran provocar disturbios".
Asimismo, aclaró que "también se acompañará a las unidades con un móvil policial e incluso personal de la fuerza subirá a los colectivos –en caso de que surja algún inconveniente- para identificar a los pasajeros".
"Este tipo de operativo empieza a funcionar a partir de este fin de semana y se hará extensivo a los días feriados", aclaró el funcionario municipal.
Finalmente, Zúñiga concluyó que "el objetivo es evitar hechos vandálicos y garantizar la seguridad de todos los pasajeros y trabajadores de Patagonia Argentina. Entendemos que no todos los usuarios del transporte público provocan incidentes, hay gente que va a trabajar a esa hora por eso es nuestro deber garantizar las condiciones".