"La zona de la ruta 3 es considerada de alto riesgo desde 1995"

El geólogo José Allard destacó que la zona lindera a la ruta Nacional 3 es considerada de alto riesgo desde el desplazamiento de 1995. Instalarán puntos fijos para tener un monitoreo más preciso, pero ello no quita que pueda haber un desprendimiento en cualquier momento.

“No se sabe cuándo puede haber un nuevo desprendimiento”. Esa es la frase que repiten los profesionales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) sobre el estado del Cerro Chenque después de la segunda tormenta más grande en la historia de Comodoro Rivadavia, ocurrida la semana pasada.

El equipo de la cátedra Geología Estructural y Topografía y Carteo Geológico de la casa de altos estudios está a cargo de los trabajos. Tal como anticipó El Patagónico, los profesionales se encuentran en el tráiler de la ruta Nacional 3 para llevar un monitoreo del cerro.

“La zona (de la ruta lindera al Chenque) es considerada de alto riesgo desde que está instalada la ruta. El registro de esto es el deslizamiento de 1995. El último desprendimiento es un proceso que también es natural. Es un proceso que se da por la gravedad donde hay altas pendientes como el faldeo este del Chenque, y está vinculado a un estrato duro”, explicó José Allard, quien lidera los trabajos de investigación.

“Esas rocas de manera natural se van fracturando y una vez que esas fracturas se conectan los bloques quedan descalzados y por gravedad se caen. Mientras más grande es el bloque, más energía tiene la roca al caerse”, afirmó el geólogo y consideró: “Ese estrato está a más de 60 metros de altura; por lo tanto es una energía muy elevada”.

La tarea de los profesionales consiste en monitorear las fracturas dos veces por día para tratar de ver si hay algún cambio en la geometría de las fracturas, o una conexión entre las fracturas, que debiliten el frente y comience a liberar nuevos fragmentos.

“Es bastante difícil de predecir cuándo caerán nuevos bloques. Por eso mismo se ha puesto el tráiler de monitoreo que tiene vinculado a profesionales de Geología que quizás pueden hacer algún tipo de observación más técnica, pero hay que resaltar que la caída de bloques es rápida y de alta peligrosidad”, advirtió.

TOMA DE DECISIONES

Los profesionales fotografían el frente y los distintos sectores de la fachada, mientras toman registros desde arriba para observar cómo son los diseños de fractura. “Esto lo empezamos hacer el viernes pasado. Tenemos fotos para ir comparando y ver si el estado de fractura se mantiene estático, si hay algún cambio o vemos si hay algún alerta para tener en cuenta. Así y todo, es un monitoreo de un proceso que de por sí es rápido y acelerado, a diferencia de otros fenómenos que ocurren en Comodoro, que son más simples de predecir cómo se mueven”, aseveró.

Sobre un caño que se observa en una de las partes del Chenque, Allard manifestó que no se trata de un viejo pozo petrolero, pero sirve de referencia para sacar las fotos cenitales y tener una referencia física.

Ahora la tarea se basará en colocar puntos fijos. “A los pocos días que llovió hicimos lo que pudimos porque no se podía acceder físicamente a algunos lugares. La idea es poner puntos fijos para que las fotos tengan un parámetro de comparación en el tiempo”, subrayó.

Asimismo, el informe de los geólogos será el puntapié para tomar una decisión en conjunto con las autoridades. “Nosotros recién estamos terminando la caracterización para la toma de decisiones. Sería muy irresponsable decir qué hay que hacer porque eso tiene que estar avalado por un estudio y por una cuestión técnica que nosotros no manejamos. Y profesionalmente a mí me excede. Tiene que intervenir la Universidad con su capacitación técnica, pero hay una obra de estabilización que está a la vuelta donde CPC puede aportar su experiencia. Y la Municipalidad también tiene sus profesionales idóneos. Será una puesta en común y una toma de decisión colectiva y multidisciplinaria”, destacó.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico