Las fiscales no encuentran un vínculo entre los dos detenidos por el asesinato de Anahí

Las fiscales Fabiola Juanatey y Verónica Pérez, de la Unidad Funcional de Instrucción 2 de Femicidios de Lomas de Zamora, dan por sentado que en el homicidio actuaron al menos dos personas, pero en las 76 páginas del pedido de presentación de la prisión preventiva, no hacen una ni sola mención que pruebe algún vínculo entre Marcos Bazán y Marcelo Villalba.

Las fiscales que investigan el crimen de Anahí Benítez, la adolescente que fue hallada enterrada en la reserva Santa Catalina el 4 de agosto, no pudieron aún encontrar el vínculo entre ambos detenidos por el feminicidio, y destacaron a un perro, una tijera y un ADN como las principales evidencias que los involucran en el abuso sexual y el asesinato.
Así surge del pedido de prisión preventiva para Marcos Esteban Bazán y Marcelo Sergio Villalba -al que tuvo acceso Télam-, que el lunes presentaron las fiscales de Lomas de Zamora, Fabiola Juanatey y Verónica Pérez, por los delitos de "privación ilegal de la libertad y homicidio triplemente agravado" para ambos imputados, más "abuso sexual" y "robo" en el caso de Villalba.
Las fiscales de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Femicidios de Lomas de Zamora dan por sentado que en el crimen actuaron al menos dos personas, pero en las 76 páginas de la presentación, no hacen una ni sola mención que pruebe algún vínculo entre Bazán (34) y Villalba (40).
"A esta altura es evidente que Anahí Aldana Benítez no estuvo alejada de su hogar por propia voluntad, habiendo sido desapoderada ilegítimamente de su celular, presentó golpes en el cuerpo, se halló Diazepan en el estómago, que actúa como inhibidor de la voluntad, a eso se suma la agresión sexual padecida por esta y su fatal desenlace", escribieron las fiscales.
"Teniendo en cuenta -continúan-, la privación de la libertad, los días de cautiverio, los golpes y mecanismo de muerte, a lo que se suma el lavado del cuerpo, el traslado del mismo hacia el lugar donde finalmente fue semienterrado y contando con los elementos al efecto, (...) se deriva lógicamente la participación indefectible de al menos dos personas".
En el caso de Villalba, las fiscales resaltan la prueba clave de ADN que determinó que el perfil genético de este detenido coincide con el patrón masculino hallado en el hisopado anal de la víctima, lo que prueba que abusó sexualmente de ella.
También subrayan que en poder de su hijo adolescente fue hallado el celular Samsung Core 2 que pertenecía a la víctima y él dijo haber encontrado tirado en la calle -algo que los investigadores no creen- y que el 1 de agosto a las 23.35 publicó en su Facebook una selfie con la leyenda "solo por placer".
Si bien el lunes trascendió que en el marco de una causa por abuso sexual simple en la que maneoseó a una mujer a ocho cuadras del obelisco porteño, Villalba podría ser declarado inimputable, en este expediente el acusado fue sometido a pericias que terminaron que "puede comprender la criminalidad de sus actos y/o dirigir sus acciones".
Al momento de referirse a Bazán, las fiscales le dan una importancia preponderante a la labor que hizo en su domicilio de la reserva Santa Catalina, el perro "Bruno", de la División Canes de la Secretaría de Seguridad del Municipio de Escobar, y al testimonio de su entrenador, Diego Tula.
"El perro percibe rastros de olor de la víctima en la cocina comedor" y se dirigió luego hasta "un cuarto de madera con recubrimiento de aluminio y bolsas de nylon", señalaron las fiscales en referencia al lugar donde Bazán criaba "hongos".
Las fiscales remarcaron que, según el entrenador del perro, "Anahí no había salido con vida del lugar", ya que "el cuerpo ya no liberaba olor al momento de perder la vida". Según la acusación, luego se procedió a darle al perro una muestra olfativa del imputado y "el can comenzó brevemente a escarbar el pozo donde fuera hallado el cuerpo".
Además, desde el sitio del hallazgo del cadáver, el perro guió a los investigadores nuevamente hacia la casa de Bazán, dando a entender que luego de enterrar el cuerpo regresó a su domicilio.
Otra prueba que compromete a Bazán es la tijera escolar con la inscripción "Lautaro M." que fue encontrada sobre un tambor metálico en uno de los galpones del predio donde vive el acusado.
El imputado dijo en sus dos indagatorias que la había tomado de un sector de objetos extraviados en una escuela de Lanús donde trabajó como empleado de mantenimiento, pero las fiscales tienen probado por una testimonial y una serie de mensajes de WhatsApp que ese útil escolar era del mejor amigo de Anahí y que estaba en poder de la víctima desde el 23 de febrero de este año cuando su dueño la olvidó en la casa de la chica.
Otros testigos mencionados por Pérez y Juanatey son dos hermanos que el día de la desaparición de Anahí, 29 de julio, se cruzaron en la reserva Santa Catalina, cerca de la casa de Bazán, con una mujer que les llamó la atención porque "caminaba lento como medio zombi" y que después vieron a dos hombres que se dirigían en dirección a ella.

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