"Las obras no eran una ficción como dijo la fiscalía"

El abogado de Raúl Pavesi, expresidente de la Agencia de Vialidad santacruceña, destrozó la imputación de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola sobre la base de las auditorías realizadas durante el propio gobierno de Mauricio Macri.

El alegato de la defensa del ingeniero Raúl Pavesi, expresidente de la Agencia General de Vialidad Provincial (AGVP) de Santa Cruz, tiene trascendencia porque fue en la provincia sureña donde se licitaron, adjudicaron y controlaron las obras de construcción de rutas en que se basa toda la acusación del juicio de Vialidad, donde la principal acusada es Cristina Kirchner. El abogado Oscar Vignale destrozó la imputación de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola: "Las obras no eran una ficción, como dijo la fiscalía”, señaló.

Vignale no sólo exhibió los resultados de la auditoría que mandó a hacer el macrismo –“no se evidencian deficiencias constructivas y tampoco tareas certificadas (pagadas) que no se hayan ejecutado"-, sino que detalló también la conclusión de una auditoría realizada por una consultora privada, Consulbaires, contratada por el gobierno de Mauricio Macri. En ella se lee que “Salvo algunos puntos detallados, se puede concluir que en lo referente a la calidad de las obras ejecutadas, presentan en general un nivel aceptable”.

De la acusación inicial no queda nada: se desmintió que las rutas no se hayan construido, que fueran defectuosas, que no llevaban a ningún lado, que tuvieran atrasos distintos a los registrados por otras constructoras o en otras provincias.

QUIEN ES EL INGENIERO PAVESI

Vignale estuvo en forma presencial en la sala de Comodoro Py, de cara a los jueces, y acompañado por su defendido, el ingeniero Pavesi. El arranque fue con el curriculum, demostrando que Pavesi es ajeno a la política, un ingeniero de obras viales con actuación, desde 1976, en Chaco, Misiones, en la Corporación Andina de Fomento y que fue convocado al cargo en 2007 por un gobernador santacruceño que por entonces ya no tenía buena relación con Néstor y Cristina Kirchner: Sergio Acevedo.

El alegato tuvo elementos novedosos. Por ejemplo, siempre se difundió la acusación de que a las empresas de Lázaro Báez se le dieron adelantos excepcionales, con los cuales supuestamente se pagaban coimas. Vignale puso en pantalla que Vialidad Nacional, con la conducción del ultramacrista Javier Iguacel, también daba adelantos de obra, incluso del 30 por ciento. Y en la famosa obra del Paseo del Bajo, en CABA, igualmente se otorgó un adelanto a las empresas constructoras.

De entrada, Vignale planteó que ninguna decisión adoptada por el presidente de la AGVP fue tomada en soledad: existían dictámenes de ingenieros, de inspectores, informes de preadjudicación, adjudicación, y luego todo fue aceptado por el directorio en pleno. Y además, un presidente de la AGVP como Pavesi dependía del Ministero de Economía y Obras Públicas de Santa Cruz y también del gobernador. Pero una maniobra, ya tradicionalmente usada contra los exfuncionarios es que las causas se dividen y se acusa por separado a los que están por arriba y por abajo. Entonces, los que firmaron los dictámenes e informes y los que estuvieron por arriba no pueden ser llamados a declarar como testigos.

LO CONTRARIO A LO QUE DIJERON LUCIANI Y MOLA

El dúo Luciani-Mola argumentó que uno de los "negocios" de las constructoras de Báez consistía en la redeterminación de valores por inflación. La cuestión ya fue vapuleada por los empresarios que pasaron por el juicio: no sólo contaron que las redeterminaciones se hacían en base a un decreto de la época de Eduardo Duhalde, sino que significaban una pérdida para las constructoras.

Es que los índices de inflación que se usaban en el recálculo provenían del Indec de la época de Guillermo Moreno. Vignale tomó como ejemplo la Ruta Nacional 288: la redeterminación fue cercana al 100 por ciento, pero la inflación en la construcción fue del 132 por ciento.

Vignale continuará con su alegato el lunes. Prometió hacer el análisis de una licitación, cómo se planeó y se puso en marcha, luego la adjudicación, la realización de la obra y el control que se hizo. En cualquier caso, todos los procedimientos que se mencionan son muy lejanos a una presidenta, en este caso Cristina Kirchner, imputada como jefa, con la particularidad de que nunca dio una indicación, nunca intervino, no participó de ninguna reunión referida a las rutas de Santa Cruz y ni siquiera hay un chat o un mail en el que haya hablado del tema.

Fuente: Página 12

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