Las playas de Brasil y su exótico perfil turístico son elegidas durante todo el año

Florianópolis es la Capital del Turismo del Mercosur y una de las ciudades de Brasil más elegidas al momento de recorrer los virtuosos paisajes del país limítrofe. Belo Horizonte y Río de Janeiro son otros de los principales destinos. En Brasil se combina sol, playa, fiesta, metrópolis y sobre todo alegría, recibiendo a 5,4 millones de turistas al año.
Desde hace años viajar al exterior comenzó a ser una costumbre para un sector de la población en Argentina. Comodoro Rivadavia, por su buen poder adquisitivo se ha convertido en la última década en una de las ciudades emisoras de mayor volumen. Según los agentes de viaje consultados por “Viajes y Turismo”, Brasil es uno de los destinos más elegidos al momento de decidir viajar más allá de las fronteras.
Florianópolis, ciudad ubicada en el estado de Santa Catarina es uno de los lugares preferidos. El mismo cuenta con aproximadamente 100 playas y dos lagunas conocidas como: Lagoa do Peri (Laguna de agua dulce) y Lagoa de Conceição (Laguna de agua salada).
Muchas de las aguas de este lugar aún no fueron intervenidas por el hombre ya que las virtudes de sus 42 playas turísticas permiten darse este tipo de lujos. El pescado, los mariscos y su profuso oleaje definen a este lugar de ensueño, donde las arenas blancas son una característica natural.
Los hoteles Pousada Oceanomare, Fragata Apart Hotel y Pousada Barratur suelen son los más elegidos por los turistas. Además, entre las atracciones se destaca la visita a la Lagoinha do Leste, una pequeña playa con escasos servicios, pero muy segura por su bajo oleaje, ideal para los niños.
La transparencia del agua asombra a los visitantes, quienes también eligen Praia Mole, una playa con aires juveniles, donde la fiesta está latente y los surfistas aprovechan a despuntar el vicio con grandes olas que son un espectáculo para la vista, no apta para los malos nadadores.
El atardecer en Brasil puede ser mágico. La caída del sol presenta un paisaje sublime que contrasta entre la transparencia del agua y el verde del sector. Para esto es ideal el Morro da Lagoa, lugar que cuenta con una excelente vista desde el mirador.
Enero y febrero suelen ser los meses más caros para viajar a Brasil. En el primer mes del año los turistas locales suelen ocupar las playas, mientras que en el segundo los carnavales y su fiesta producen el arribo de miles de turistas de distintas partes del mundo. Sin embargo, es un buen destino durante todo el año.
Muchos recomiendan viajar en verano a este lugar, ya que en agosto en Florianópolis la temperatura puede alcanzar una máxima de 21º mientras que en enero pisa los 30º. Sin embargo, más allá de las playas esta ciudad también presenta otras virtudes, no apreciadas por los turistas: el Mercado Público del Centro, es un típico paseo para los lugareños con venta de productos frescos como pescados, mariscos y verduras, y también de calzado. Los bares típicos son una buena alternativa para comer o tomar algo, para luego seguir camino por el centro de la ciudad y conocer sus lugares históricos y los alrededores de la plaza central.
Además, las aldeas de pescadores en Brasil son un lugar de ensueño para los amantes de la vida cotidiana de cada poblado. Entre el Centro y Canasvieiras se encuentra Santo Antonio de Lisboa donde se todavía hay una vieja iglesia que se remonta a los inicios de la ciudad por el 1700. Armaçao y Pantano de Sul, Ribeirao da Ilha son otras buenas opciones para conocer.
El paseo en barco a la isla de Anhatomirim es imperdible. El mismo sale desde el centro o del muele de Canasvieiras. Allí se encuentra un fuerte restaurado muy interesante. Uno de los platos típicos de la isla es la Seqüência de camarâo, un plato consistente en camarones preparados de diferentes formas, y que normalmente viene acompañado por pescado y cangrejo en su concha.

OTROS DESTINOS PARA SOÑAR
Brasil se caracteriza por sus playas. Sin embargo, Belo Horizonte es un importante centro comercial y bancario con infraestructura de primer nivel. Hasta allí durante el año llegan turistas de todo el mundo dispuestos a hacer negocios en la capital de Minas Gerais.
Las ciudades históricas: Ouro Preto, Patrimonio Mundial de la Humanidad), Mariana, São Jõao del Rei, Tiradentes, Congonhas, Sabará y Diamantina, son los principales atractivos turístico de la zona que se encuentra alejada a las playas.
Su aire de ciudad de interior la diferencia de Río y São Paulo. El turismo cultural y de eventos tiene cuna en esa metrópolis donde las ferias y congresos son parte del calendario del sector que incluye una importante cantidad de hoteles y restaurantes de todas las gamas.
A 60 kilómetros, se encuentra el Instituto Inhotim, una especie de museo que cuenta con una invalorable colección de arte contemporáneo que convive con un proyecto paisajístico moderno.
Fortaleza, por su parte, es otro de los puntos de mayor atracción. En la última década ha sido escenario ideal para la construcción de grandes rascacielos. Allí se encuentra el parque temático más importante de Brasil. Beach Park, con más de 180 metros cuadrados de diversión, que atraen a 800 mil turistas por año.
El Complejo se encuentra  a 15 minutos de la ciudad y cuenta con cuatro áreas principales: Aqua Park, Beach Park Suites, Beach Park Acqua Resort y Beach Park Playa. El parque acuático es el más grande y mejor equipo de América Latina. El mismo posee un área de 55 mil metros cuadrados y ofrece una gran variedad de entretenimientos, incluyendo Maremoto, la piscina de olas más grande de América Latina, el loco, la diapositiva de agua más alta del mundo, el Arca de Noé, una torre de 24 metros con 07 toboganes de agua, entre otras atracciones.

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