El presidente de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia y responsable de la DAJUDECO (Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado) del Poder Judicial, Javier Leal de Ibarra, se refirió este domingo una vez más al delicado tema de las escuchas de sospechosos de delitos que trascienden en determinados medios periodísticos, la mayoría de ellos vinculados con el gobierno de Mauricio Macri.
En el programa “A confesión de parte”, que conduce Romina Manguel en FM Milenium, Leal de Ibarra ratificó que “en las escuchas de la DAJUDECO es imposible que haya filtraciones”, explicando el circuito que hacen los audios.
“Hemos dispuesto protocolos para que ningún agente que trabaje en la DAJUDECO de ninguna manera pueda transmitir lo que allí se hace. Un magistrado ordena escuchar a un número de teléfono durante 30 días, entra el oficio y por un sistema tecnológico pasa a la prestataria (Telecom, Telefónica). La prestataria lo toma, hace el enrout y de ahí, sin que intervenga ningún ser humano, pasa a un data center de la DAJUDECO. Ahí se graba el CD sin intervención humana. Es absolutamente imposible que alguien humanamente pueda detectar a qué comunicación se refiere cada CD”, garantizó.
ULTIMO RECURSO
Luego se empaqueta el CD, se le pone un código y con el mismo se lo entregan a aquella persona a la que el magistrado que ordenó la escucha haya dispuesto que se le entregue, por ejemplo AFI, o Policía Federal.
“La transcripción no la hacemos nosotros de ninguna manera; lo hace el organismo que el juez dispone. A partir del momento en que se entrega el CD, la cadena de custodia de la DAJUDECO a la escucha terminó”, añadió Leal de Ibarra.
“La DAJUDECO no hace juicio de valor respecto de las razones por las cuales el magistrado dispuso la escucha. Esto no significa que un magistrado infiel, que un magistrado que viola las leyes, no tenga su castigo; está el Consejo de la Magistratura para hacerlo”, apuntó.
Tras resaltar que “la mejor manera de que la justicia se amigue con la sociedad es poniendo la firma pero también poniendo la cara”, el camarista sostuvo: “no nos quejemos los jueces si después los periodistas escriben cosas que no son ciertas o que no hacen a la causa; o si interpretan mal”.
Dijo también que “yo como juez, cuando ordeno una escucha, lo pienso diez mil veces. Las escuchas de la DAJUDECO son las de todo el país; de juzgados de La Rioja; de Tierra del Fuego; de Formosa… La DAJUDECO de ninguna manera puede evaluar las razones que motivaron al magistrado a ordenar la escucha. Esto no significa que no haya un magistrado infiel. Hemos conocido algunos pícaros Me acuerdo un fiscal de alguna provincia que tenía problemas con su exmujer y entre los números que pedía, estaba el de ella”.
“Nosotros no sabemos a quién se va a escuchar, lo que te manda el juez es una nota donde te pone: carátula del expediente, número de causa, números de teléfonos. A partir de este oficio esto entra en un sistema absolutamente tecnológico”, apuntó.
“A mi juicio, la escucha directa debería ser la excepción. Hoy hay 70/30. Algunos jueces exageran con las escuchas y no los voy a criticar; deben pensar que la investigación debe tener estos carriles”, sostuvo.
LAZARO BAEZ
Sobre la escucha de Lázaro Báez que hicieron pública periodistas como Jorge Lanata y Luis Majul, el juez dijo que “no conozco la causa, pero a priori yo necesitaría otros elementos para juzgar esto como un ilícito; a priori no me da como una confesión”.
A su criterio, “el periodista, cuando tiene una escucha, por supuesto entiendo lo que pega en la audiencia escuchar a un individuo decir que Cristina Kirchner le diga pelotudo a Parrilli, pero no tiene ningún valor judicial. Un periodista serio tiene que evaluar lo que va a mostrar a su público. Todos conocemos el sistema de edición que puede hacer un periodista”.
Leal de Ibarra afirmó que “si yo defiendo mi dependencia diciendo que no salen de ahí, de algún lado salieron esas escuchas, alguien las entregó, y no las entregó ética ni lícitamente. Si yo te entrego una escucha, vos sabes que lo que estoy haciendo está mal.
Si un periodista publica lo que yo hablo con mi hijo, con mi hermana, es de una gravedad enorme. Se puede accionar contra los periodistas, pero se pueden amparar en preservar la fuente. Habría que ver qué dispone la justicia”.
“Tenemos un festival de escuchas desde hace un año y medio. Ojalá que no siga. Es un espantoso festival de escuchas porque esto está en el marco de un expediente judicial que, además, aquel que los ha dado puede perjudicar la investigación al dar a conocer estas escuchas”, consideró.
Finalmente, Leal de Ibarra anticipó que “estamos tratando de buscar un sistema donde la intervención de terceros sea nula o mínima. En las otras escuchas (no la directa), pensamos que no se entregue el CD a una persona, sino que a través de un sistema informático pase a la nube y que esa nube pase al juez. Se ahorraría la intermediación de las fuerzas de seguridad, de la AFI, de la policía”.
Respecto de la seguridad de la escucha, reiteró que “la cadena de custodia nuestra termina en el momento en que se le entrega al personal indicado el sobre cerrado con el código con el CD. Hay muchos agente fieles, pero otro se subió al auto y lo empieza a escuchar. Nuestra cadena de custodia y nuestra responsabilidad termina en el momento en que entregamos el CD”.