Al no haber utilizado armas durante el robo y no haber ejercido violencia contra la víctima, los dos imputados recuperaron la libertad ayer al mediodía.
Así, gran malestar causó en las filas policiales la decisión de la Justicia respecto a la situación procesal de los dos adolescentes que fueron aprehendidos el jueves por la noche luego que junto a un cómplice ingresaran a un domicilio de la calle Jáchal al 600 del barrio Pueyrredón.
De acuerdo al relato del fiscal Julio Puentes eran las 19:30 cuando la víctima, de 70 años, se bañaba mientras su esposa y una de sus hijas habían salido por algunos momentos. Esa ocasión fue aprovechada por tres delincuentes que ingresaron por una ventana y revolvieron distintas dependencias.
Se alzaron con diversos bienes de valor como carteras, billeteras, teléfonos celulares, un equipo de radio y prendas de vestir. El dueño de casa al salir del baño vio que escapaban por la misma ventana por la que entraron. No alcanzó a verle los rostros y los vecinos de la cuadra fueron quienes alertaron a la policía.
En la persecución dos de los sospechosos fueron detenidos en las inmediaciones con los elementos sustraídos. Un tercero logró escapar, aunque estaría identificado.
El representante fiscal solicitó que a los imputados se les formalice la investigación por hurto en grado de tentativa debido a que no terminaron de consumar el ilícito.
Al tratarse de un delito menor no solicitó medidas privativas, sino prohibición de acercamiento a la víctima y su domicilio.
Los adolescentes fueron defendidos por la Defensa Pública y también actuó la asesora de menores, Andrea Mac Garba. En esos términos, la juez penal Gladys Olavarría dispuso la libertad de los imputados.