Los cruces de las rutas 3 y 26, y 3 y 39, Manantiales Behr, Cañadón Perdido y el ingreso de los barrios Astra, Laprida y Diadema Argentina fueron los puntos de Comodoro Rivadavia y sus alrededores donde los trabajadores estatales protagonizaron ayer manifestaciones para reclamar contra el pago escalonado de sus haberes, por la normalización de la obra social SEROS y para que quede sin efecto el descuento por los días de paro. La medida continuará hoy de 5 a 17, pero se analiza extenderlo para evitar que las guardias mínimas de los trabajadores petroleros suban a los yacimientos.
En diálogo con El Patagónico, Julio Leiva, uno de los docentes que estuvo en las manifestaciones, destacó la predisposición de los operarios de la industria hidrocarburífera. “Empezamos a las 5 con mucho frío y lluvia, pero aún así los petroleros se solidarizaron con nosotros. Nos traen yerba, azúcar y agua. Nos dan una mano tremenda”, destacó.
“Son trabajadores igual que nosotros. Tienen buena onda. Tienen un trato muy educado con las compañeras porque la mayoría son mujeres las que están acá. La Policía también viene y preguntan si necesitamos algo. Es como que estamos medianamente protegidos. El peligro más grande es en la ruta porque por ahí nos toca un loco que quiere pasar como sea”, agregó.
En sentido, Leiva aseguró: “estamos viendo de extender el horario de corte porque están subiendo guardias mínimas a la tarde y a la noche. Vamos a ver de qué manera podemos hacer que esas guardias no suban aunque sabemos que muchos de ellos se quedan a dormir en los yacimientos”.
El docente también aseveró que muchos de los trabajadores estatales querían estar en la marcha de ayer en Rawson, pero la gran mayoría no tiene dinero ni siquiera para comer y menos para viajar. “Hoy (por ayer) era la marcha en Rawson pero no nos daba la plata para ir. Muchos de nosotros no tenemos nada de plata. La situación es caótica y estamos aguantando como sea”, cuestionó.
“No hay solución inmediata. En septiembre cobro julio. No cierra por ningún lado. No hay solución no hay algo a la vista. El gobernador (Mariano Arcioni) se esconde y muchos salen a hablar de la megaminería cuando hay una ley que se opone”, subrayó Leiva.