Para Lucas Pierresteguy hubo dos partidos significativos en 2017, por distintas razones. Uno fue el clásico que Unión San Martín Azcuénaga le ganó a Ferrocarril del Estado por 5-2 como visitante, en la penúltima fecha del Zonal B, que le significó el ascenso tras seis años, y el otro fue el 1-1 con Próspero Palazzo, en Kilómetro 9, que le permitió a los “Patricios” salir campeones del torneo Inicial.
“El partido más importante fue el del ascenso. Ni siquiera salimos campeones ese día, pero fue en cancha de Ferro, con un resultado contundente y jugando muy bien al fútbol”, asegura.
Por otro lado, remarca: “El que jugamos en cancha de Palazzo, para mí fue el más difícil. Fue bastante áspero jugar con la gente pegada al alambrado, detrás del arco. Me decían de todo pero yo trataba de no irme del partido. Volaban piedras, escupitajos, todo junto. Estar jugando contra eso es re difícil, pero mi deber era mantener el arco en cero”.