Los padres se negaron a la reubicación y las clases se retomarán en 45 días

En la reunión que encabezaron este viernes la ministra de Educación, Florencia Perata, y su par de Infraestructura, Gustavo Aguilera, los padres de los alumnos de las escuelas 93 y 7.719 del paraje Buenos Aires Chico se negaron a que sus hijos sean reubicados en otros establecimientos después de la intoxicación masiva con monóxido de carbono.

Lo que se estableció luego de la reunión en la que los funcionarios provinciales fueron blanco de múltiples reproches es que en un máximo de 45 días se concreten las obras que permitan recomponer el sistema de calefacción, lo que además coincide con el plazo de investigación del Ministerio Público Fiscal, que intervino de oficio.

En medio del pedido de interpelación de la Legislatura a la ministra Perata y de la reacción de toda una comunidad, las principales autoridades de Educación e Infraestructura se reunieron este viernes con los padres de los alumnos de las escuelas primaria Nº 93 y secundaria 7.719 de El Maitén.

Perata y Aguilera –según Radio 3- debieron lidiar primeros con los ánimos caldeados de los padres, después de una intoxicación masiva con monóxido de carbono que ocurrió el miércoles por la tarde después de que los chicos cumplieron la jornada escolar y que por fortuna no pasó a mayores. De los conductos salía monóxido de carbono en vez de calor, sostuvo uno de los padres.

Muchos de los chicos, de entre 12 y 17 años, llegaron a sus casas somnolientos y con síntomas que después en el Hospital de El Maitén se relacionaron con la inhalación del gas tóxico. En efecto, en el nosocomio se atendieron unas 72 personas con cuadros similares, aunque unas 30 fueron las que quedaron en observación antes de recibir el alta médica.

Según el periodista local Jonatan Gallardo la directora, que también participó de la reunión con los padres, había informado que la caldera había sido reparada, después de los continuos reclamos por la falta de calefacción. Sin embargo, no contaba con ningún informe que acreditara que los trabajos habían finalizado. Ello es responsabilidad del ministro Aguilera, quien está en funciones desde hace más de dos años y que se había comprometido a reparar los establecimientos educativos antes del inicio del presente ciclo. Tuvo todo 2020 sin presencia en las aulas para hacerlo. Y en 2021 la asistencia presencial tampoco fue plena.

Los padres se negaron rotundamente a la reubicación de sus hijos y en consecuencia se resolvió que las clases se reinicien en un plazo máximo de 45 días, cuando finalicen las obras de refacción del sistema de calefacción y en coincidencia con el plazo de investigación que determinó el Ministerio Público Fiscal.

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