Los síntomas posibles son: confusión para pensar, sentirse aislado o abandonado, sentimiento de impotencia, miedo, enojo, tristeza, irritabilidad, angustia, náuseas, dolores de cabeza o pecho, taquicardia y dificultad para respirar.
Las recomendaciones son: buscar un lugar seguro en donde se pueda estar acompañado y acompañar a otros en los que se pueda; compartir sentimientos y escuchar. Hay que tratar de mantener la cotidianeidad lo más posible (horas habituales para comer y dormir), y aceptar las reacciones o emociones que aparezcan ya que son esperables ante un fenómeno o evento anormal como el que vive esta ciudad desde hace dos semanas.