Con un lápiz labial rojo, y mucha furia, la persona que debía ingresar a la cochera y no pudo, le hizo saber de su enojo al conductor del vehículo. "¡Maldito infeliz! No pude entrar a mi cochera por tu culpa. Buscá la patente en el Tribunal de Faltas", decía el mensaje escrito sobre el capó del auto.
Y le agregó en el costado del rodado: "Me quedé afuera por tu culpa infeliz".
Finalizó con un "prohibido estacionar" en letra grande y mayúscula sobre el baúl y el techo.
Y le agregó en el costado del rodado: "Me quedé afuera por tu culpa infeliz".
Finalizó con un "prohibido estacionar" en letra grande y mayúscula sobre el baúl y el techo.