Con el paisaje agreste y solitario, lejos de la masificación de las playas que lo rodean, ofrece sin embargo una amplia gama de posibilidades para el turismo sostenible y para una estadía de descanso.
Con su laguna de más de 37 km. de largo conforma una suerte de isla de dunas a lo largo de la costa con acceso muy restringido, dándole un grado de protección ideal. Se trata de un área protegida por la ley de parques y reservas provinciales que se encuentra ubicada estratégicamente por la naturaleza, entre Villa Gesell y Santa clara del Mar, representando un sitio único en la Argentina que reúne el mar, la playa, las dunas, el pastizal y la laguna.
Para guiarse en la Reserva -apta para el caminante-, hay dos puestos operativos, una en la zona de playa entrando por la estancia Romano, y la otra frente a la albúfera.
En esta última se encuentra un centro de visitantes donde se exhibe una muestra del ecosistema.
También es posible acercarse hasta el Faro Querandí, en el límite sur de la Reserva, con un servicio de autos de alquiler con que cuenta el lugar.
Este monumento natural de más de 9 mil hectáreas de superficie, alberga en su interior una albúfera única en la Argentina y que se distingue por la comunicación con el Océano Atlántico y la recepción de agua continental, lo que produce un mosaico de aguas dulces, saladas y salobres.
Finalmente, la Reserva natural se ofrece como un sitio importante de alimentación para aves migratorias del hemisferio norte.
En este ambiente coexiste una rica fauna de especies marinas y dulceacuícolas donde se destacan aves como los flamencos rosados, rayadores y espátulas rosadas.
En su paisaje se destacan las playas, médanos, bañados salobres y de agua dulce, arroyos y praderas húmedas, mientras que su patrimonio incluye los ambientes más destacados de vegetación los talares, totorales, pastizales pampeanos y cortaderales.