Miedo a hablar

Ayer por la mañana el jefe de Unidad Regional de Policía de Comodoro Rivadavia, Luis Bidera; el jefe de Operaciones, Fernando Mora; y el jefe de la Seccional Sexta, Miguel González; se reunieron con una representante del sector donde reside Iber Tuco Núñez, el joven maniatado, apuñalado y prendido fuego el lunes a la madrugada en el barrio Moure.
Al escuchar el toque de la sirena numerosos vecinos salieron de sus casas y se reunieron con los jefes policiales.
Lo que Bidera les dijo es que llamaba la atención que ninguno aporte nada para ayudar a esclarecer el caso de su compatriota. Les pidió que confíen en la policía, que sus testimonios se iban a resguardar. Pero nadie dijo nada. Sí algunos de ellos explicaron que han sido víctimas de robos en el barrio.
Les recordaron a las autoridades policiales lo que El Patagónico publicó en su edición de ayer, los "peajes" que les cobran algunos delincuentes solo por su condición de bolivianos y el grave desenlace que tuvo aquel episodio del 31 de diciembre de 2011 en el que golpearon a un grupo de delincuentes en el barrio, lo que luego derivó en una búsqueda de venganza a mansalva de la delincuencia.
Bidera les prometió más seguridad, acompañamiento de la Policía Comunitaria y les dejó su número de teléfono celular para mantener una comunicación directa.
También les volvió a pedir que colaboren con la investigación. Es que la policía necesita que algunos de los compatriotas de Tuco relaten lo que sabe respecto al ataque.
Incluso les dio la idea de que a través de los "jefes de manzana" que existen en el lugar se implemente un grupo de WhatsApp para mantenerse todos comunicados antes posibles robos y presencias de vehículos sospechosos en el barrio.

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