Lo que debía ser una jornada de festejos de carnaval terminó en una escena de horror: un motociclista de 42 años perdió la vida de manera instantánea tras ser degollado por una soga que cruzaba la calle de vereda a vereda.
El trágico episodio ocurrió el sábado por la tarde en la intersección de la Avenida 12 de Octubre, entre las calles 392 y 393. Según confirmaron fuentes policiales, la soga había sido colocada por los propios vecinos de la zona con el objetivo de interrumpir el tránsito para el paso de una murga local.
Una trampa invisible en medio de la avenida
La víctima se desplazaba en su motocicleta acompañado por su hijo menor de edad. Al llegar al tramo mencionado, el conductor no advirtió la presencia del cable, que carecía de cualquier tipo de señalización reflectante o advertencia visual. Sufrió una herida fatal que le provocó la muerte casi en el acto. Su hijo, que cayó de la moto tras el impacto, sufrió heridas leves y se encuentra fuera de peligro, aunque bajo asistencia psicológica por el traumático momento vivido.
El evento, autodenominado como "Fabucorso", no contaba con el permiso correspondiente de la Municipalidad de Quilmes. Fueron los mismos organizadores y vecinos quienes decidieron, de manera precaria, cerrar la arteria principal para el desfile.
Tras la tragedia, la bronca de los familiares y transeúntes no tardó en estallar. Los festejos fueron suspendidos de inmediato y la Policía Bonaerense procedió a la demora de tres personas, quienes quedaron a disposición de la Justicia bajo la carátula de homicidio culposo, mientras se investigan las responsabilidades individuales en la colocación de la soga.
En el lugar trabajaron peritos de la Policía Científica y personal del Same. La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) en turno de Quilmes.