Manuel Moisés Alvez, el hombre más longevo de Argentina, murió este jueves a los 118 años en la ciudad de San Vicente, Misiones. El hombre, cuya fecha de nacimiento registrada era el 26 de octubre de 1907, falleció a solo cuatro días de celebrar un nuevo cumpleaños.
La noticia se conoció el jueves después del mediodía, cuando los efectivos recibieron un aviso sobre lo ocurrido una vivienda ubicada a la altura del kilómetro 34 de la ruta provincial 13, en el paraje Las Tunas, donde Alvez residía junto a su familia.
Hasta ahí se dirigieron efectivos de la Comisaría Segunda para verificar la situación y solicitar la intervención de un médico policial, quien constató el deceso.
El médico que examinó el cuerpo determinó que el fallecimiento se produjo por causas naturales, a raíz de un paro cardiorrespiratorio no traumático. También calculó que la muerte había ocurrido entre tres y seis horas antes de la llegada de los policías. Debido a las circunstancias, consideró que no era necesario realizar una autopsia, de acuerdo con la información publicada por el medio local El Territorio.
Si bien no existía una certificación que lo reconociera como el hombre más longevo de la Argentina, su edad y su historia de vida lo convirtieron en una figura recordada por la comunidad misionera.
Durante sus últimos años, Alvez vivió en Las Tunas, rodeado de familiares que estaban a cargo de sus cuidados. Su vida estuvo estrechamente relacionada con el desarrollo rural de la zona: trabajó en tareas de campo y colaboró en la apertura de caminos en la región.
Su sobrina nieta, Liliana Rodríguez, una de las personas que lo acompañaba, lo describía como un hombre tranquilo, con buen estado de salud, que le gustaba comer carne, mantenía una rutina sencilla y hábitos saludables, como tomar mucha agua.
Su vida cotidiana transcurría sin grandes cambios, acompañado por sus seres queridos. La música también ocupaba un lugar entre sus pasatiempos. Más de una década antes, Alvez había aprendido a tocar la armónica y encontró en ese instrumento una actividad para disfrutar durante sus últimos años en Las Tunas.
Uno de los capítulos más particulares de la vida de Alvez estuvo relacionado con su identidad legal. A pesar de haber superado los 100 años, no tenía DNI, lo que complicaba su acceso a distintos trámites y prestaciones estatales.
El problema se resolvió mediante una inscripción tardía de nacimiento. Con el acompañamiento del Registro Provincial de las Personas de Misiones, a través del programa Indocumentado Cero, logró obtener su primer DNI cuando tenía 114 años.
El documento le permitió iniciar gestiones para acceder a beneficios previsionales y cobertura social. Familiares indicaron que parte de los papeles que tenía el hombre se habían perdido años atrás a raíz de un incendio en la casilla en la que vivía.
En 2022, cuando cumplió 115 años, efectivos de la Policía de Misiones se acercaron a su vivienda con una torta y un regalo para compartir la celebración con él y su familia. En las imágenes se lo veía frente a las velas, rodeado de quienes se acercaron para saludarlo.