Murió Ryan O´Neal, uno de los rostros del cine de los 70

El actor estadounidense Ryan O'Neal, conocido por películas icónicas de la década de los setenta como Love Story o Paper Moon, falleció este viernes a los 82 años.

"Esto es muy duro para nosotros (...) Ryan tuvo un gran impacto y esto será difícil sin él. Supone y supondrá un enorme vacío en nuestras vidas", anunció su hijo, el presentador deportivo Patrick O'Neal, en una publicación de Instagram. No se facilitaron más detalles sobre el deceso, pero a O'Neal le diagnosticaron leucemia crónica en 2001 y cáncer de próstata en 2012.

O'Neal empezó a labrarse un espacio en la pequeña pantalla con la telenovela nocturna Peyton Place (aquí conocida como La Caldera del Diablo), en la que apareció junto a Mia Farrow, para dar un salto meteórico al cine con la aclamada Love Story (1970) junto a Ali MacGraw, que obtuvo siete nominaciones al Oscar, entre ellas la suya como actor protagonista.

Dos años después protagonizaría la comedia What's Up, Doc (¿Qué pasa, Doctor?), dirigida por Peter Bogdanovich, en la que encarnó a un joven profesor de música que conoce a la excéntrica joven Judy (Barbra Streisand), con la que dejó un sinfín de situaciones disparatadas que aún perviven entre los amantes del cine.

O'Neal y Bogdanovich repetirían equipo en Paper Moon (Luna de Papel, 1973), donde, junto a Madelyn Kahn, demostró su versatilidad como actor cómico y conmovedor a la vez. Allí actuó con su hija Tatum O´Neal, que por ese rol se alzó con el Oscar a la mejor actriz de reparto. Dos años más tarde, en 1975, se lo vio en el protagónico de Barry Lyndon, de Stanley Kubrick.

Estuvo casado con las actrices Joanna Moore (1963-1967) y Leigh Taylor-Young (1967-1974) y en 1981 inició un noviazgo con la célebre Farrah Fawcett, estrella de la serie Los Ángeles de Charlie, con quien rompió en 1997. De esa relación nació su hijo Redmond O'Neal, también actor, y cuyo nombre es un homenaje a Redmond Barry, el personaje de Barry Lyndon.

Sin embargo, su unión estuvo marcada por presuntas infidelidades de O'Neal, problemas con las adicciones y una supuesta falta de control sobre su temperamento que afectaron a su carrera.

Así, fue perdiendo relevancia progresivamente en Hollywood hasta quedar relegado a trabajos esporádicos en la década de los noventa, como el largometraje The Man Upstairs (1992) junto a Katherine Hepburn, o la película de suspenso y comedia Zero Effect, dirigida por Jake Kasdan.

"Compartiré el legado de mi padre para siempre. No me detendrán las voces externas que digan cosas negativas. Si decides hablar mal de mi padre, aunque no tengas ni idea de lo que estás hablando, se te llamará la atención", recalcó su hijo Patrick en el comunicado de este viernes.

En 2012, tres años después de que Fawcett falleciera de cáncer, O'Neal publicó sus memorias, Both of Us: My Life with Farrah, en las que daba su versión del vínculo que mantuvo con el ícono femenino y trataba de encauzar su relación familiar tras un largo distanciamiento con su hija Tatum.

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