"Nahir se para sobre los muebles y nos observa mientras dormimos"

La semana pasada, Nahir Galarza denunció ante la Justicia a su compañera de pabellón, la policía Ludmila Soto, quien contestó a través de un comunicado y afirmó que "teme por su integridad física".

Todo indica que el pabellón N°9 de la cárcel de mujeres de Paraná (UPN°6) será escenario de nuevos conflictos entre Nahir Galarza y las internas que respondieron sus acusaciones con detalles escabrosos sobre la convivencia con la joven de Gualeguaychú.

La semana pasada, Nahir denunció ante la Justicia a su compañera de pabellón, la policía Ludmila Soto. La joven condenada por el crimen de Fernando Pastorizzo llegó a los Tribunales paranaenses para declarar que fue víctima de una situación de "abuso y acoso sexual" perpetrada por Soto.

"Tengo problemas con ella porque, desde hace rato, esta chica que es lesbiana, es policía y durante mucho tiempo estuvo atrás mío. Al principio yo pensé que era jodiendo porque teníamos una relación de amigas", dijo Galarza en declaraciones periodísticas.

Sin embargo, tras la acusación, Soto remitió una nota a las autoridades donde no solo niega tal situación, sino que pide que la cambien de pabellón, ya que se reconoce como víctima de una maniobra de Galarza para lograr un traslado a otro lugar con la intención de fugarse, entre otras graves acusaciones.

Por su parte la expolicía y compañera de presidio de ambas mujeres, Griselda Bordeira, solicitó mediante una extensa carta dirigida a la jefa de Tratamiento del Penal ser reubicada. En el escrito manifestó estar preocupada por su integridad física y psíquica, debido a "la complicada convivencia con Nahir", a quien acusó de consumir marihuana en el pabellón que comparten.

"Temo por mi integridad física, ya que en reiteradas ocasiones, cuando aún mantenía relación de compañerismo, Galarza me mencionó la intención de atentar contra la humanidad de Bordeira. Que iba a ahorcarla con una toalla una de esas noches, y que tenía varias alternativas para terminar con su vida. Pero temo por sobre todas las cosas que la interna se autolesione, ya que en más de una oportunidad mencionó su intención de golpearse por consejo de su padre y responsabilizar a Bordeira, ya que habían tomado conocimiento de la denuncia en su contra. Hoy tras la medida de restricción me genera una preocupación extrema que lo lleve a la práctica y me responsabilice", alertó Soto en su presentación.

"Temo por mi salud psíquica, ya que no descanso lo necesario por temor a que ocurra una situación en horas de la noche, ya que Nahir no duerme, deambula por el pabellón en actitudes extrañas, como pararse sobre muebles, permaneciendo inmóvil, observando un punto fijo por largo tiempo en la oscuridad o permanece inmóvil observándonos mientras dormimos, situación que informamos al Servicio Penitenciario. Ante la falta de respuestas, acordamos con las restantes internas dormir por turnos como una especie de guardia, para cuidarnos entre nosotras", contó.

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