Natalia: "no puedo seguir viviendo con un policía en la puerta"

Natalia Cabrera, víctima de violencia de género, expresó su desagrado por el hecho de que su agresor solo permanezca detenido hasta el 3 de julio. Teme que Jesús Caruso "tome represalias" cuando salga. Ella estaba con custodia policial.

Jesús Caruso, el hombre que tenía 21 causas en trámite y que fue denunciado en varias oportunidades por Natalia Cabrera, víctima de violencia de género, permanecerá con prisión preventiva hasta el 3 de julio luego de que la fiscal María Laura Blanco le imputara hoy una nueva causa de desobediencia judicial por haber violado la prohibición de acercamiento utilizando tobillera electrónica.

“No me agrada que sean tan pocos días, no sabemos con qué intenciones él se acercó a mi domicilio porque personal de Monitoreo de Trelew no quiso mandar personal para que lo identifique y lo registre para ver si estaba armado” dijo Natalia.

“Cuando salga, va a salir más enojado y va a tomar represalias en mi contra; ese es mi miedo” dijo a El Patagónico la víctima que considera que la prisión preventiva hasta el 3 de julio –cuando concluya la investigación- son muy pocos días.

“¿Qué va a pasar cuando salga porque no puedo seguir viviendo con un policía en la puerta de mi casa? Ese es mi miedo; la gente del barrio cree que hay un contagiado de COVID. No me parece justo que yo tenga que estar con una custodia policial y él contento en su casa”, expresó la víctima.

Hoy en la audiencia de revisión y ampliación de la imputación en una causa de lesiones en contexto de violencia familiar que tiene como imputado a Caruso, la representante de fiscalía, María Laura Blanco, requirió que se autorice la ampliación del objeto procesal y se le dicte la prisión preventiva, en tanto la defensora oficial, Lilian Bórquez, se opuso a la ampliación y también al dictado de la medida de coerción.

Finalmente la jueza Mónica García autorizó la ampliación y dictó la prisión preventiva de Caruso. La Fiscalía le imputó un nuevo hecho acontecido el 12 de junio pasado, cuando siendo aproximadamente las 19 Caruso se dirigió hasta el domicilio de la víctima, su expareja, pasando dos veces por el lugar y vulnerando la prohibición de acercamiento y contacto dispuesto.

Caruso tenía tobillera electrónica, por lo que sus movimientos quedaron registrados en el sistema. La Fiscalía consideró este hecho provisoriamente como “desobediencia a la autoridad”.

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