Neira escapó del quincho de la Quinta rompiendo la reja con la pata de una silla

Ayer a la mañana, Lucas Andrés Neira (23) se entregó ante la Oficina Judicial para ser imputado por el delito que se lo investiga, robo agravado de un teléfono celular a un joven en las calles Manuela Pedraza y Chile, frente al complejo habitacional 1008 Viviendas. Pero desde la noche del domingo su fuga provocó una crisis en la seguridad de la Seccional Quinta de Policía, comisaría de la que se escapó.

Según se supo, el domingo a las 19:50 un cabo primero encargado de asistir a los presos, constató que Neira -que había sido detenido el sábado a la noche con el teléfono celular de un joven de 17 años al que se lo acusa de haberle robado- se había escapado del quincho de la comisaría situada en Patricios y Lisandro De la Torre, en donde estaba alojado hasta ayer que debía presentarse ante el juez de garantías.

El quincho, según informaron las autoridades de la Seccional Quinta a la Unidad Regional, se utiliza como alojamiento de detenidos temporales y lugar de visita de los detenidos alojados en esa comisaría. El detenido, según pudieron reconstruir los policías, dañó una silla que se encontraba en el interior del quincho, a la que le sacó una de sus patas de hierro y utilizó para forzar la malla de alambre de la ventana. Una vez que pudo romperla, salió por una puerta que da al exterior de la comisaría y que fue encontrada abierta por parte de los efectivos policiales.

Ahora a Neira se le sumará al legajo de robo agravado, un nuevo expediente por los daños en la comisaría y la evasión que llevó a cabo el domingo a la noche en la que dejó al descubierto la endeble seguridad que hay en las comisarías de la ciudad, saturadas de personas detenidas bajo proceso, o condenadas y con una infraestructura deficiente para mantener personas privadas de su libertad.

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