Hace tres años que se dictan talleres de pintura a cargo del municipio en el CPB del barrio Máximo Abásolo, y el año pasado nació la idea de poder plasmar todo lo aprendido en murales; luego de varios meses, se termina de concretar el deseo de los niños y jóvenes que concurren al lugar.
Se trata de 20 niños y adolescentes, de 8 a 17 años, que comenzaron a dibujar hace dos meses el diseño del esquema y los coloridos dibujos en las paredes de la institución. “Faltan solo detalles de colores y la idea es terminarlo con alguna frase”, manifestó a Patagónico, Martín Mandarini, responsable del CPB.
Asimismo explicó que el proyecto se trabajó en red con los talleristas, con la intención de poder trasmitir un mensaje de unión y participación. “Los fueron orientando sin imponer algun tema especial, pero teniendo presente la delicadeza de ver que proponían, que no expresen violencia sino que sea algo que se pueda expresar en ese encuentro”, dijo.
Asimismo, Mandarini destacó la alegría de todos los niños y jóvenes de poder trabajar en equipo y que el trabajo de todas las clases pueda ser apreciado por la comunidad en general.
“Los chicos están contentos, porque todo lo que aprendieron pudieron plasmarlos en algo práctico, se ve de lejos lo que hicieron, todos los que pasan manifiestan que le gusto y los chicos quedan muy contentos, pueden expresarse por medio del arte que une a todos los jóvenes de distintas edades. Hay un trabajo lindo de integración”, manifestó con orgullo el responsable del CPB.
Este arduo trabajo de integración tendrá un sello simbólico el martes 26 de mayo, donde en alusión al 25 de mayo, se terminará un mural que se realiza en forma conjunta con los CPB del barrio San Martín y San Cayetano, en la escuela 184. “Simboliza la unión de los tres barrios y de los chicos”.