Omar Narváez: "me enamoré de los entrenamientos más que las piñas"

El excampeón mundial mosca y supermosca de la OMB fue el tercer participante en sumar en simultáneo su testimonio en "la hora de los campeones" que cerró el 3° Congreso Solidario y Deportivo.

El boxeador trelewense Omar Narváez fue el tercer participante que sumó su historia de vida a “la hora de los campeones” que compartió junto a la atleta Vanshi Thomas y el judoca Héctor “Toto” Campos.

El “Huracán”, participante de los Juegos Olimpicos de Atlanta 1996, bronce en Mundial Hungría 1997, campeón Juegos Odesur 1998, Panamericanos Winnipeg 1999, medalla de plata en Houston 1999, Juegos Olímpicos de Sidney 2000, campeón mundial mosca de la OMB (16 defensas), campeón mundial supermosca OMB (11 defensas), compartió en forma virtual, un recorrido de su vida no solo en el aspecto deportivo.

“Mi relación con el boxeo vino de muy chico y de familia. Si bien debuté de grande a los 18 años, me enamoré de los entrenamientos más que las piñas. Vi que tenía condiciones y me arriesgué. Gracias a Dios fue una carrera ascendente y rápida. Si volviera a nacer solo cambiaría iniciarme más joven”, comentó.

Su experiencia de vivir en el CeNARD –Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo-, fue parte de las preguntas del público. “Estuve cinco años y fue un sueño; primero conocerlo gracias a un campeonato juvenil a los 18 años. Cuando aprendí lo que era el CeNARD ya el sueño era estar metido ahí como uno de los mejores deportistas de mi disciplina, ahí nacieron los sueños de ser olimpico, y donde me terminé de formar como deportista”, confesó.

En la actualidad, el experimentado púgil sigue visitando el CeNARD como integrante del cuerpo técnico nacional de boxeo.

DEPORTE Y VIGENCIA

La continuidad de Narváez en el deporte fue otro de los puntos salientes. “Hace más de 8 años que me planteo dar un paso al costado, pero soy muy competitivo, sigo entrenando con las nuevas promesas del boxeo. Con el paso de los años no es fácil, pero el paso de los años también te da nuevos aprendizajes. Ese amor que tengo por el deporte hace que siga manteniendo una rutina de entrenamiento”.

En ese sentido, la confianza en sí mismo fue un tema que salió a escena. “La cabeza es lo más fuerte que tiene un deportista. Uno puede entrenar día y noche, pero la cabeza es lo que importa. En el caso de los boxeadores debe ser así cada vez que subís al ring, donde vas tener altibajos. Uno tiene que estar convencido de lo que puede llegar a hacer”, sentenció.

Para observar “la hora de los campeones” en su totalidad, se puede acceder al siguiente link https://www.youtube.com/watch?v=sEfaYsZhaKs&feature=youtu.be

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