La película evita el camino de la biografía tradicional para explorar el origen del mito. La historia transcurre durante el invierno de 1985. Una trabajadora sexual embarazada decide enfrentarse a las redes de explotación, la corrupción policial y el poder mafioso que dominaban la ciudad. A partir de ese momento comienza el ascenso de una mujer que terminaría siendo conocida como “Pepita, la Pistolera”.
La película encuentra en Luisana Lopilato uno de los desafíos más importantes de su carrera. Alejada de los personajes que marcaron gran parte de su trayectoria, la actriz asume un rol oscuro, complejo y lleno de matices. Además de protagonizar la historia, también debuta como productora ejecutiva, un paso que marca una nueva etapa profesional. “Interpretar la historia de Pepita es un deseo en el que vengo trabajando desde hace varios años”, ha explicado. La actriz también destaca el hecho de haber podido trabajar con Lucía Puenzo, quien actualmente es una de las realizadoras argentinas con mayor reconocimiento internacional.
Para Puenzo, la película representa su regreso al cine argentino con un relato en donde las fronteras entre heroína y criminal se vuelven deliberadamente difusas. La directora, responsable de “XXY”, “El Niño Pez” y “Wakolda”, vuelve a interesarse por personajes femeninos que desafían los mandatos sociales y las estructuras de poder. El guion, escrito por la propia Puenzo junto con Andrés Gelós y Tatiana Mereñuk, reconstruye una época que estuvo atravesada por la violencia institucional y el funcionamiento clandestino de las redes de prostitución. Sin embargo, la película no se limita a narrar un caso policial. También explora las decisiones morales de una mujer que buscó proteger a otras víctimas dentro de un universo dominado por hombres.
La figura de Margarita Di Tullio continúa despertando interés más de cuarenta años después de haber ocupado las portadas de los diarios. En 1985 fue juzgada por matar a tres hombres que ingresaron armados a su vivienda. Se consideró que actuó en legítima defensa y fue absuelta, aunque aquel episodio fue el comienzo de una historia marcada por la controversia. Durante años también fue señalada por su presunta participación en otros casos resonantes, entre ellos la investigación por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas y distintas causas vinculadas a corrupción judicial. Esa mezcla de realidad, rumores y leyenda terminó convirtiéndola en uno de los personajes más enigmáticos del imaginario criminal argentino.
Más que reconstruir hechos policiales, la película propone revisar el contexto que permitió el nacimiento de ese mito. En tiempos donde el cine vuelve a interesarse por personajes femeninos complejos, ambiguos y contradictorios, Lucía Puenzo busca ofrecer una mirada que trascienda el expediente judicial para preguntarse qué ocurre cuando una mujer decide desafiar las reglas de un sistema construido para mantenerla al margen.
Título original: Pepita, la Pistolera
Género: Drama, testimonial Origen: Argentina
Año: 2020 Formato: 2D
Duración: 1 hora 46 Min. Calificación: R-17
Ficha Técnica:
Dirección: Lucía Puenzo
Guión: Lucía Puenzo, Andrés Gelós y Tatiana Mereñuk sobre una historia de Lucas Jinkis
Producción: Lucas Jinkis, Lucía Puenzo, Esteban Puenzo, Cabe Bossi, Pol Bossi, Luisana Lopilato, Javier Furgang
Música: Andrés Goldstein & Daniel Tarrab
Fotografía: Iván Gierasinchuk Montaje: Misael Bustos
Protagonistas:
Luisana Lopilato, Claudio Tolcachir, Alberto Ajaka, Charo López, Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi, Camila Peralta, Gustavo Bassani, Gala Nisenson, Chani Maidana, María Riot, Lautaro Bettoni, Adela Buendía, María Mestre del Bono, Katrinapunk, Eliana Quilla, Milagros Montero