Luego de varios meses de tensión e incertidumbre laboral, en los que no estuvieron exentas masivas protestas, acciones judiciales e intervención de autoridades de varias áreas del gobierno provincial, este viernes llegó a su fin el extenso conflicto desatado en la planta procesadora de pescado que perteneciera a la empresa Barilari, ubicada en el barrio 3 de Febrero de Caleta Olivia.
Desde el área encargada de la fiscalización de la Secretaría de Pesca indicaron que "el monto de la sanción se fundamenta en el tipo de irregularidad cometida, los antecedentes de la firma involucrada y el deliberado accionar de sus responsables en cometer la falta".