Petersen: "es verdad que bajé del volcán muy rápido y muy contento"

El reconocido chef recibió el alta y relató el momento previo a su descompensación en el Lanín.

La imagen de Christian Petersen en terapia, las versiones cruzadas y el misterio sobre lo que realmente había pasado en el volcán Lanín dominaron durante días la conversación pública. Pero ahora, con el alta médica ya confirmada, el propio chef decidió contar qué recuerda, cómo atravesó esos momentos y en qué punto se encuentra hoy, después de una recuperación que, según él mismo admite, fue mucho más compleja de lo que imaginaba.

Luego de regresar a su casa, Christian Petersen habló con Juan Etchegoyen y reconstruyó, hasta donde pudo, los instantes previos a la descompensación que lo obligó a abandonar de urgencia la excursión. Con calma, pero sin grandes rodeos, resumió su memoria de aquel tramo final: “Es verdad que cuando bajé estaba acelerado y por eso fui al médico. Eso es todo lo que te puedo contar porque es lo que me acuerdo“. Esa frase abre una ventana clara: hay fragmentos que simplemente no están y un recuerdo que sigue incompleto.

Entre las versiones que circularon, una de las más comentadas tenía que ver con su preparación física para subir al Lanín. Petersen no esquivó el tema y se ocupó de aclararlo. “Lo que es verdad es que estaba reentrenado para subir al Lanín. Hago de todo todos los días y el guía era superprofesional. De hecho, él quería que haga cumbre". No solo defendió el trabajo previo, sino también la seriedad de quienes lo acompañaban en la montaña.

Aun así, dejó claro que su cuadro todavía requiere seguimiento médico y estudios más profundos. Lo planteó con prudencia y sin dramatizar: “Recién la semana que viene voy a tener los resultados de un estudio importante y ahí te contaré”. Es decir, hay un alta, hay alivio, pero todavía no hay un cierre definitivo sobre las causas de lo que ocurrió.

Sobre los rumores que circularon durante su internación, Christian Petersen eligió responder con gratitud. Enumeró, una por una, las instancias del operativo y volvió a remarcar el rol de quienes intervinieron: “Es verdad que bajé del volcán Lanín muy rápido y muy contento. Es verdad que los guías son increíbles. Es verdad que tanto la gente de Junín, de San Martín de Los Andes y del Hospital Alemán son los mejores médicos de la Argentina y me salvaron la vida”.

Así, entre agradecimientos, recuerdos fragmentados y la promesa de estudios pendientes, Christian Petersen deja una sensación clara: el susto fue enorme, el desenlace fue mejor de lo esperado y, aunque todavía quedan preguntas por responder, hoy el foco está puesto en recuperarse, escuchar a los médicos y entender, paso a paso, qué fue lo que realmente pasó en el Lanín.

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