El juicio oral y público contra los entonces empleados policiales de la Seccional Quinta, acusados de golpear en la calle y en los pasillos de la comisaría a Héctor Titi García (42), el 21 de agosto de 2012 en el barrio Isidro Quiroga, llegó a la instancia de conocerse las responsabilidades de cada uno de los imputados.
Esa mañana los efectivos perseguían a un delincuente y ante la presencia de varios perros los golpearon. Allí, salió la víctima en defensa de su mascota y fue reducido en la calle por el comisario. Una vez en la comisaría habría sido golpeado por los restantes uniformados. Al día siguiente García falleció, aparentemente producto de los golpes recibidos.
En ese contexto, la audiencia de alegatos estuvo presidida por la juez penal Daniela Arcuri. En primer lugar, el fiscal general Marcelo Crettón consideró probada la materialidad y autoría de la golpiza en dos incidentes, uno registrado en el interior de la comisaría y otro afuera de la casa de la víctima en las calles Hugo García y Rementería.
El cuerpo de García presentaba en distintas partes lesiones hematomas y equimosis como lo determinó la autopsia. Asimismo, el forense determinó que las lesiones fueron provocadas en vida y con un elemento contuso por golpe o traumatismo.
El acusador público detalló que distintos testigos observaron a Paredes y Pisco agredir a la víctima dentro de la seccional. "Tenían posición de garantes y los dos golpearon al imputado", afirmó citando la Convención Interamericana para prevenir y sancionar la tortura.
Luego, le refirió un párrafo al actual jefe de la Policía del Chubut, comisario general Leonardo Bustos, quien se ha quejado por distintos medios de comunicación sobre personas detenidas: "sería interesante que se dicten cursos y que se instruya al personal para que no ocurran más estas circunstancias", enfatizó Crettón.
Solicitó la pena de 2 años de prisión en suspenso para Pisco y Paredes y el doble de tiempo de inhabilitación específica para el cuidado de presos y tareas de calle. Respecto al comisario Naya pidió su absolución al no poder comprobarse su abuso de autoridad.
EXONERAR AL COMISARIO
El abogado querellante Guillermo Iglesias consideró que Naya es culpable y responsable debido a que detuvo ilegalmente a una persona y la sometió a vejámenes. "Si tu jefe comete ese tipo de actos legitima a sus subordinados. Naya reaccionó de una manera desmedida y abandonó su persecución al delincuente. ¿Cuál es la formación que recibe la policía?", se interrogó.
Iglesias además cuestionó que el comisario "es auxiliar de la justicia y cuando detiene a alguien debe inmediatamente ponerlo a disposición de la autoridad judicial". Solicitó idéntica calificación legal que el fiscal para Pisco y Paredes y una pena de 3 años y un mes de prisión e inhabilitación por el doble de tiempo.
Para Naya requirió que sea declarado culpable del delito de vejaciones en concurso ideal con lesiones leves agravadas por haber sido cometidas por la policía, en concurso real con abuso de autoridad. En ese caso, pidió la pena de 3 años y 6 meses de prisión y su exoneración de la fuerza.
Los defensores Viviana Barillari por Pisco, Francisco Romero por Naya y Orlando Oviedo por Paredes pidieron las absoluciones por el beneficio de la duda.
Romero también le dedicó una frase al actual jefe de policía: "que se queja tanto que dejan gente en libertad, que dé cursos de capacitación", sostuvo.