Policía secuestró, golpeó y abusó de su pareja: le dieron domiciliaria

El grave hecho de violencia de género se produjo en Puerto Madryn y la propia víctima dio a conocer el caso. Gracias a un vecino que escuchó el pedido de auxilio, ella pudo ser rescatada del domicilio del sujeto, que es policía.

El hecho se produjo en la madrugada del miércoles Puerto Madryn cuando la víctima, una joven de 23 años, salió de trabajar y fue secuestrada por su pareja hasta ese momento, un efectivo de la Policía del Chubut.

La víctima fue llevada por la fuerza por el sujeto a la casa de él, donde la encerró y comenzó a insultarla, golpearla y abusar sexualmente de ella, amenazándola de muerte en todo momento. En determinado momento ella perdió el conocimiento producto de los golpes y al recobrar el sentido logró acercarse a una ventana y pedir auxilio.

Gracias a un vecino que se involucró, la Policía llegó al domicilio, donde el violento fue detenido y trasladado a dependencias policiales. Ella, en tanto, radicó la denuncia correspondiente y se realizaron actuaciones de rigor.

Sin embargo, la madre de la víctima reveló que al acercarse a la comisaría a retirar pertenencias de su hija se enteró de que ese mismo día se estaba realizando la audiencia de control de detención correspondiente, sobre la cual no fueron ni informados ni convocados.

La mujer relató esto en diálogo con FM Namunkurá (89.7), repasando que “a mi hija la trajo un patrullero, golpeada”, señalando que el violento la atacó con tal violencia que “ella pierde el conocimiento”.

La mujer lamentó que no se los haya notificado ni de la audiencia de control ni de la resolución de la Justicia, que benefició al sujeto con prisión preventiva domiciliaria, bajo el cuidado de su madre.

“Nadie nos avisó nada y la Fiscalía dijo que no nos avisó porque no sabían qué queríamos”, manifestó la mujer, señalando que la fiscal es Ivana Berazategui.

Según Radio Cadena 3, la mujer lamentó la determinación de la Justicia porque “es una injusticia que un golpeador de esta gravedad esté en su casa tranquilo, con todos los beneficios”, expresando que además de poseer antecedentes por este tipo de delitos “sigue en la fuerza”.

“No quiero a mi hija muerta, la quiero viva y libre -pero- la Justicia no la escuchó”, lamentó.

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