Personal de la Brigada de Investigaciones realizó este miércoles a la tarde un allanamiento en una vivienda ubicada en la calle Juan Manuel de Rosas, barrio Juan XXIII, donde se identificó a un hombre de 36 años y se le secuestró una Toyota. Fue en el marco de una investigación relacionada con dos hurtos en vehículos, en los que se emplearon inhibidores. Los mismos ocurrieron los días 20 y 24 de abril en Ciudadela y en avenida Chile y Barceló. El sujeto fue identificado gracias a las cámaras de seguridad.
“El robo con inhibidores se ha vuelto común en Comodoro. Es una modalidad que trajeron del Valle pero que acá adoptaron muy rápidamente. Les resulta fácil porque solo hay que contar con el equipo técnico y no hay daños, ni en vehículos ni en personas”, sostuvo Pablo Lobos, jefe de la Brigada de Investigaciones, en declaraciones a AZM TV.
En este contexto, el jefe policial recomendó utilizar handies para inhibir la señal que impide el cierre centralizado, lo cual les posibilita a los delincuentes ingresar a los rodados. En los últimos hechos –que motivaron el citado allanamiento- se llevaron importantes sumas de dinero, tablets y notebooks, lo cual lleva a los investigadores a deducir que hay un mínimo trabajo de inteligencia por parte de los delincuentes. En el caso de Ciudadela, se trató de un repartidor, mientras el hurto de Chile y Barceló también les generó un importante botín.
“Lo principal que recomendamos es no dejar objetos de valor en los vehículos y una vez que se descendió, hay que chequear luego de presionar el botón de cierre centralizado -o de alejarse si hay sensor-, tocando la manija del auto para ver que está cerrado; o si uno presiona el botón y las luces no encienden sospechar que algo está pasando; eso debería llamar la atención”, concluyó Lobos.