Primate

Desde el jueves 8 de enero, estrenándose a la par de salas de todo el país, se exhibe el film de terror natural del guionista y director Johannes Roberts, tras su presentación en Sitges, el prestigioso Festival Internacional de cine fantástico de Catalunya, en la sección Sitges Collection.

Tras volver de la universidad, Lucy se reúne con su familia y su inusual mascota: un chimpancé llamado Ben. Durante una fiesta en la piscina, un accidente provoca que Ben contraiga la rabia, transformándose en una criatura violenta e impredecible. Atrapados en el jardín y rodeados por el caos, Lucy y sus amigos deben refugiarse dentro de la piscina vacía, buscando desesperadamente la forma de sobrevivir a la furia del animal que antes consideraban parte de la familia. Lo que comienza como una reunión alegre se convierte en una pesadilla de terror y supervivencia.

La imagen de monos desatados, contagiados por la rabia o transformados en bestias letales mediante virus de laboratorio, ha calado hondamente en el imaginario colectivo gracias al cine de terror y ciencia ficción. Está el potente ejemplo más de la escena de apertura de “Exterminio”, de Danny Boyle, donde el asalto a un laboratorio libera a decenas de chimpancés infectados con un “virus de la rabia”, desencadenando el apocalipsis moderno. La violencia inesperada de estos primates, seres tan cercanos al ser humano, siembra una inquietud básica: la del reverso monstruoso de la naturaleza y el peligro de cruzar límites éticos en la experimentación.

El cine nos ha legado múltiples criaturas con pelaje y colmillos capaces de aterrorizar por su fiereza: en la ochentera “Monerías Diabólicas”, de George A. Romero, un inocente capuchino, tras pasar por manos inescrupulosas, se torna en una pesadilla para el protagonista tetrapléjico. en “Congo” (1995), adaptación de la novela de Michael Crichton, una expedición se encuentra con gorilas mutados y protectores de una ciudad prohibida, capaces de despedazar a cualquiera. Y “¡Nop!” (2022) de Jordan Peele, aunque centra el foco en la amenaza alienígena, incluye un pasaje icónico sobre un chimpancé estrella televisiva que desencadena un violento ataque tras un estímulo traumático, obsequiándonos uno de los momentos más incómodos y salvajes del cine fantástico de los últimos años.

Ahora, la tradición del “mono asesino” en el cine ejecuta un poderoso salto con “Primate”, nueva propuesta de Johannes Roberts, ya conocido por films como “A 47 Metros” (2017) y su continuación “Los Extraños: Cacería Nocturna” (2018), o “Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City” (2021). El guion, desarrollado por Roberts junto al español Ernest Riera, mezcla la brutalidad física propia del cine animalista clásico con un ritmo endiablado, efectos especiales artesanales y guiños al género de los años 90. La película, de apenas 89 minutos, prescinde prácticamente en su totalidad del CGI en favor de animatrónica y maquillaje, haciendo destacar su vocación de espectáculo visceral y realista. Críticos han comparado la tensión de Primate con la de “Cujo”(1983), pero subrayan su giro contemporáneo al subgénero de animales asesinos, sin miedo al exceso y el puro entretenimiento.

Género: Terror

Origen: Reino Unido, Estados Unidos

Título original: Primate

Año: 2026

Formato: 2D

Duración: 1 hora 29 Min.

Calificación: Apta para mayores de 16 años

Ficha Técnica:

Director: Johannes Roberts

Guionistas: Johannes Roberts, Ernest Riera

Producción: Walter Hamada, John Hodges, Bradley Pilz

Fotografía: Stephen Murphy

Música: Adrian Johnston Montaje: Peter Gvozdas

Reparto:

Johnny Sequoyah (Lucy), Jessica Alexander (Hannah), Troy Kotsur (Adán), Gia Hunter (Erin), Victoria Wyant (Kate), Benjamin Cheng (Nick), Charlie Mann (Drew), Miguel Torres (Ben)

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