Este mediodía, el ministro de Salud de la provincia Ignacio Hernández salió al cruce de los cuestionamientos por la suspensión e inhabilitación a profesionales que no cumplieron con la rematriculación que dejaba fuera de la actividad a 20 enfermeros y cuatro médicos del Hospital Regional.
Hernández explicó que el trámite es obligatorio cada cinco años y que se prorrogó un año y medio para dar tiempo a que cada agente de la salud se organice para cumplimentarlo. "A un año y seis meses de estar en marcha el proceso de prórrogas, tomé la definición de que la gente que no estaba rematriculada a principios de este mes quedaba sin matrícula para ejercer en la provincia de Chubut", dijo.
De este modo, "quedaron en suspenso 20 enfermeros del Hospital Regional y 4 médicos del Hospital Regional, que quedan con una suspensión de 60 días y sin goce de haberes y con el inicio de un sumario administrativo". La severidad aplicada ya era considerada para quienes prestan servicio en el ámbito privado, pero en el ámbito público: "esto es mas laxo y no se cobra multa, pero indudablemente esa es una irregularidad nuestra vamos a cambiarlo y empezaremos a matricular a todos".
"Tenían que levantar el teléfono y pedir un turno, ahí se tomaba como iniciado el trámite y quedaba todo en foja cero, ni siquiera tuvieron la responsabilidad de llamar por teléfono para organizarse y hacer el trámite", lamentó el ministro.
No obstante, en diálogo con el director del Hospital Regional Luís Cisneros y pos de no afectar la atención en la ciudad se definió trasladar el cuaderno de matrícula a Comodoro para que puedan realizar el trámite todos los que faltan. "Pero hubo que llegar a una situación extrema como esta para que la gente asuma una responsabilidad que compete a los profesionales. Yo quisiera saber qué pasa cuando no hacen sus carnet de conducir", indicó ofuscado el funcionario.
En función de esta "desidia", según sus propios dichos, a partir de la próxima rematriculación quien trabaje en el ámbito privado igual va a recibir una sanción económica. Nosotros somos responsables de la vida de las personas de esta provincia y que no se matriculen por desidia me pone de mal humor a partir de eso se generó esto".
Aunque la sanción ahora queda sin efecto, para evitar que el problema se repita y que no se deba llegar a situaciones límites se apostó al diálogo. "Si alguien levanta el teléfono y dice 'escuchame el problema es este', se resuelve, porque nadie quiere perseguir a nadie, ni quitarle el trabajo a nadie, por eso ante la desidia y la falta de respuesta es que uno tiene que tomar decisiones", reconoció el titular de la cartera de salud provincial.