Rosario Central se impuso ante Chacarita y lo complicó

En Arroyito, se impuso 3 a 1. Parot y Maziero (dos) anotaron para el local. Alderete había empatado transitoriamente para los de San Martín, que están últimos en la tabla de promedios.

El banco de suplentes le rindió mucho al técnico Leo Fernández, ya que con el ingreso del experimentado Federico Carrizo y del juvenil Agustín Maziero terminó construyendo una victoria 3 a 1 que parecía impensada tras los primeros 45 minutos, en un partido que en todo momento le resultó adverso. Chacarita, que fue más, se quedó sin nada.

Lo irregular que es Central en lo numérico también lo es en el juego. Está claro que Fernández sigue sin encontrar un equipo titular. En la tarde-noche rosarina, volvió a meter mano en todas las líneas. Atrás, probó con Parot por izquierda, adelantó a Fernández, sacó a Maxi González y lo incluyó a López Pissano como doble cinco con Gil. Y arriba, apostó por Herrera para acompañar a Zampedri.

Este equipo emparchado jugó también como tal, inconexo, estático, largo y todo se le hizo cuesta arriba. Lo único que ratificó es la efectividad en la pelota parada. Leonardo Gil, que ya tiene ocho asistencias en la Superliga, metió un tiro libre perfecto al área y el chileno Parot (como hace una semana contra Vélez en Liniers) anotó de cabeza el 1-0.

Sin embargo, fue el propio Parot el que generó el empate de Chacarita tras una mala entrega hacia atrás para Cabezas, que aprovechó Elías Alderete para establecer el empate.

Chacarita, apremiado por su posición en la tabla de promedios, se presentó tranquilo en Rosario. Se paró con un prolijo 4-4-1-1, sumando gente en la mitad de la cancha. Así fue dominando el territorio y adueñándose de la pelota, con la tranquilidad necesaria para dar vuelta el marcador y ponerse en ventaja, pero le faltó precisión en los últimos metros para establecer esa superioridad.

En la parte final, Fernández intentó corregir los errores del primer tiempo con el ingreso de Carrizo. Corrió a Fernández al lado de Gil, y lo largó a Pachi a jugar por la banda izquierda. El volante terminó siendo clave, por la asistencia y por la dinámica que le dio al equipo. También el juvenil Maziero (20 años, segundo partido en Primera) que metió dos golazos.

Así y todo, a pesar del 3 a 1, Central se quedó con un triunfo inmerecido ante tanto desorden. Chacarita tuvo dos contragolpes que no pudo resolver y por eso se vuelve con las manos, resumió Clarín.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico