Sargento de Sarmiento acusado de múltiples amenazas a soldadas voluntarias

Pablo Franco (43) quedó imputado como presunto autor del delito de amenazas coactivas agravadas. Se comprobó que utilizaba una cuenta de Facebook falsas para amenazar a las mujeres y a su familia, en uno de los casos consiguió que su víctima dejara la fuerza. Suma al menos cinco denuncias realizadas en 2017. Se abrió un plazo de seis meses de investigación.

En el marco de una audiencia de apertura de investigación, Pablo Franco (43) quedo imputado como presunto autor del delito de amenazas coactivas agravadas. El procesado se desempeña como Sargento Ayudante de la Batería Comando y Servicio del Grupo de Artillería 9 en la Guarnición Militar de Sarmiento. La fiscalía lo investigara a raíz de la denuncia de dos mujeres-soldadas voluntarias- quienes sostienen que el militar utilizo cartas anónimas y redes sociales para amedrentarlas con el objetivo de que renuncien y abandonen la ciudad.

En la sala de audiencias de la oficina judicial se realizó una audiencia de formalización de la investigación preparatoria de juicio. El acto judicial estuvo presidido por el juez Daniel Pérez. El Ministerio Público Fiscal fue representado por el funcionario Julio Herrera. El procesado, en tanto, recibió la asistencia técnico legal de los abogados particulares Edgardo Rubén Hughes y Caterina Quain.

Para la fiscalía, Franco, amparándose en el anonimato y ocultando su identidad, escribió los mensajes con el fin de amedrentar a la denunciante, y con el propósito de que deje su lugar de trabajo, en el Grupo de Artillería 9 de la Guarnición Militar

Herrera explicó que la calificación legal provisoria escogida contra Pablo Franco, es la de presunto autor de amenazas coactivas agravadas, por ser anónima y por el propósito de obligar a una persona a dejar su lugar de trabajo (tres hechos) y por ser anónima. También por el propósito de obligar a una persona a dejar su lugar de trabajo y su residencia habitual en dos hechos.

Por su parte, el sospechoso utilizó su derecho a declarar en esta etapa del proceso judicial. En este sentido, Franco sostuvo que la información brindada era errónea y se declaró inocente de las imputaciones en su contra.

Para concluir las tareas investigativas requirió un plazo de seis meses y solicitó que el sospechoso se presente en las oficinas del área de criminalística, a los fines de que se le aplique el protocolo único de identificación de personas.

Finalmente, el magistrado resolvió tener por formalizada la investigación preparatoria de juicio contra el sargento ayudante Pablo Franco, en orden a los hechos descriptos y la calificación legal propuesta por el Ministerio Publico Fiscal. Asimismo, hizo lugar al plazo requerido por los acusadores.

CARTAS Y PERSECUSION

Al inicio de la audiencia, Herrera relato los hechos que figuran en la pieza de apertura. En este sentido, señaló que los cinco hechos denunciados ocurrieron entre septiembre y octubre del 2017.

La causa se inicia a raíz de la situación ocurrida el 21 de septiembre a las 05:00, en el alojamiento femenino, ubicado en la Guarnición Militar. Según los investigadores, en esa oportunidad, el sargento Franco amedrentó a una soldada voluntaria, que cumplía funciones en la misma batería. Para la fiscalía, el objetivo del militar era lograr que la mujer deje su lugar de trabajo y abandone la ciudad. Asimismo, indicaron que el sospechoso era superior jerárquico de la víctima.

En otro orden, sostienen que para lograr su cometido, Franco utilizó una carta manuscrita, ocultando su identidad. En esa misiva, el imputado amenazaba a su subalterna. Algunas frases de la carta expresaban "vos no aprendes mas, me vas a pagar el no haberte ido de Sarmiento... cuídate bien de todo, porque donde te encuentro y te descuides, te hago desaparecer del mapa, ji, ji, ji..."

Este mensaje provocó mucho temor en la mujer, quien efectuó la denuncia correspondiente y puso en conocimiento a sus superiores. En este marco, Herrera agregó que con su accionar el imputado no solo logró amedrentarla y causarle temor, sino que además, la mujer solicitó el traslado de destino, hasta que finalmente pidió la baja de la institución.

Dos días después, un hecho de características similares se registró en el Comando de la IX Brigada de Infantería, ubicado en la Avenida Rivadavia y calle Mitre de Comodoro Rivadavia. La víctima había sido trasladada a esa dependencia-en forma temporal-, a fin de proteger su integridad física, con motivo de las amenaza recibidas por parte del sargento Franco.

En esa ocasión ,a las 17:30 en el estacionamiento de visitas ubicado en la calle Mitre, el imputado dejo un nuevo mensaje manuscrito .El método elegido fue enganchar un sobre en la compuerta trasera del vehículo de la denunciante.

En este escrito (anónimo) el procesado expreso nuevas amenazas. Algunas de las más relevantes fueron: "yo me voy a encargar de que te amargues ahí adentro y la pases muy mal en cualquier lado que te mande ese bigotudo, que se cree general". Luego agregó: "nadie te cree y nadie se va a preocupar por vos..no vales la pena y ojala nunca te recibas y te cagues de hambre por covachera, ji, ji, ji".

En esta línea de investigación, el funcionario afirmó que la víctima tuvo conocimiento del lugar en el que se encontraba la carta, debido que su pareja recibió un mensaje de la red social Facebook, en el que una persona, con el perfil social falso bajo el nombre de "Mocha Pocha", le refirió donde había dejado ubicado el sobre.

OTRAS DENUNCIAS CONTRA EL SARGENTO

Más adelante, el representante del Ministerio Público Fiscal, reseñó otras tres denuncias contra el sargento ayudante.

La acusación comenzó con el relato de un hecho ocurrido el 24 de septiembre. Allí la parte investigadora sostiene que ese día, Pablo Franco envió un mensaje amenazante a otra empleada del Ejército Argentino.

Al igual que en el caso anterior, el denunciado es superior jerárquico de la víctima. En esta oportunidad, Franco habría utilizado nuevamente el nombre de fantasía "La pocha mocha" y el servicio de Messenger para contactarse con la víctima.

En este contacto -entre varios insultos y amenazas- le habría expresado "cuídate bien vos y a tus pobres hijitos, ellos no tienen la culpa pero la madre si. No voy a descansar, ya me saque de encima a tu amiguita, y con vos va a ser más fácil, porque sé que querés mas a tus hijos que a tu trabajo. Hacemela fácil y ándate de una vez si no queras pasarla mal".

El cuarto hecho, tuvo lugar el 29 de septiembre. En esa ocasión, Franco se habría acercado al domicilio de la víctima, ubicado en el barrio "100 viviendas". Esta vez eligió dejar sus amenazas escritas en un papel. Los nuevos mensajes contra la mujer sostenían: "no voy a dejar de joderlas hasta que se quiebren y se vayan de baja como la otra. Yo les aviso cuando esto vaya a peores no se quejen porque se lo buscaron, pobre los chiquitos que siempre pagan por sus padres". También agregó: "yo les advierto por las buenas o por las malas, ji, ji ,ji"

Por último, el 11 de octubre, el imputado habría utilizado nuevamente el servicio de mensajes de facebook para proferir mas insultos y amenazas contra la soldado voluntaria. En todos los casos, la victima realizo las denuncias correspondientes e informó a sus mandos superiores.

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