En deportes individuales o en conjunto supieron sacar provecho de sus potencialidades y no bajaron los brazos cuando los resultados no eran los esperados. La convicción, la voluntad o la constancia hicieron en varios de ellos ejemplos a imitar por sus hijos, amigos y allegados. Lo que los obliga a no abandonar la actividad y practicarla aunque sea en forma intermitente porque el físico –por el paso del tiempo- ya no es el mismo.
En un año electoral, y como en su momento se comprometieron con un equipo y disciplina en particular, estos tres personajes tomaron la opción de seguir siendo "protagonistas" y sumarse a un determinado "equipo" para generar los objetivos que persiguieron en su juventud.
El Patagónico recopiló tres testimonios de personas que buscaran volver a marcar presencia, pero esta vez en el campo de juego político.
EL QUE NO BAJA LOS BRAZOS
César Vicente Herrera tiene 52 años, 10 ediciones de la Corrida Internacional de la capital petrolera en sus espaldas y se prepara para una nueva carrera de su vida: ir por la intendencia de Comodoro Rivadavia por el partido Frente Progresista, que lleva a Margarita Stolbizer como candidata a la Presidencia de la Nación y a Oscar Petersen como gobernador.
Si bien se lo puede ver alguna vez corriendo por la avenida Sargento Cabral, César sabe que cuando sus hijas retornan durante el receso universitario, tanto él como su esposa modifican sus rutinas para estar con ellas. En este sentido, él es el responsable de haberles contagiado su espíritu deportivo, el cual lo marcó desde pequeño.
"Siempre hice deportes, incluso en 1974 fui representante del Chubut en los Juegos Evita Nacionales en atletismo, en la variante de relevo de postas. Pero la continuidad de mis hijas en el deporte es lo que me mantuvo siempre vigente", sostiene.
Pero antes de que este contador nacional formara parte de distintas agrupaciones atléticas como "Luis Rey", "Mara" y "Miguel Llanquín" (a quien considera un amigo), tuvo injerencia en los deportes de conjunto.
"Siempre fui inquieto y podría decirse que si bien jugué al fútbol y al básquet, este último deporte -donde me desempeñé como alero- fue mi predilecto en distintos clubes como Huergo, Petroquímica y en la Universidad, donde el punto de reunión era el gimnasio del Colegio Deán Funes", recuerda.
Ya de chico le gustó relacionarse con el deporte, mientras su costado artístico lo satisfacía en la lectura.
También al fútbol le dio un lugar alguna vez y eligió el puesto que más se puede sufrir en un equipo. "Llegue a ser arquero de los planteles de inferiores de Tiro Federal y Deportivo Portugués, donde alguna vez ocupé el banco de la reserva. Era un puesto de mucha responsabilidad, creo que desde ahí uno empieza a asumir compromisos también. Con los deportes individuales como el atletismo, creo que la esencia pasa por superarse porque te medís contra vos mismo".
Hoy César Herrera es precandidato a la intendencia, aunque se reconoce militante desde los 20 años cuando comenzó a participar y a decir lo suyo en la Unión Cívica Radical. Antes de ello se había "curtido" como delegado gremial del sector de Almacenes de YPF.
"Participé (y lo hago) en políticas universitarias, ocupé todos los espacios menos el de decano y rector. Soy Contador Público Nacional y estoy realizando un doctorado en Economía en la Universidad Nacional de La Matanza. En cuanto al deporte, como a la política, lo considero algo integral; ambas cosas son una acción más del ser humano. Por supuesto que uno debe buscar el equilibrio. En eso uno aprende del deporte que en gran parte es trabajo en equipo. Y que no se gana en lo individual".
En ese sentido, más allá de los resultados que puedan obtener en las PASO de agosto y en las generales de octubre, Herrera traza un paralelismo con las reglas del buen juego del deporte, donde más allá del resultado pesa y gratifica el haber jugado bien.
"Cuando uno va solo en la vida, o en el deporte, siempre está la tentación de abandonar. Eso en atletismo lo llamamos 'punto muerto' y hay que tener voluntad para soportar esos embates. En la política es lo mismo: no hay que mirar el resultado, no es lo único. Sino que hay que revalorizar el proceso", remarca.
Por ello al trazar una comparación entre política y deporte, Herrera sostiene que hay que pensar en procesos y en armados para brindar soluciones. "Hace más de 30 años que me relaciono con el deporte. La continuidad por ahí tiene que ver con una de mis hijas (Paula) que participa del atletismo universitario en Bahía Blanca y clasificó a las instancias nacionales. Por ello, cuando se puede, salimos todos a correr porque la idea es no abandonar y dar lo máximo posible, ya sea en el deporte como en la política", concluye.
EN LA BUSQUEDA DE MARCAR AGENDA
Para Andrés Acevedo -46 años y precandidato a viceintendente por el Frente Unidad Sur- el rótulo "deportista" le queda grande, aunque su niñez como nadador en su Entre Ríos natal y como jugador de básquet (base) de Gimnasia y Esgrima hasta los 17 años, lo desmienten un poco. El se considera más que nada "periodista" y comerciante local (es propietario de una vinoteca) que busca desde su partido poner en agenda temáticas relacionadas a la comunidad.
"A los 14 años me involucré en política en el centro de estudiantes del Colegio Perito Moreno, un año más tarde fui su presidente en la época que en el país retornaba la democracia (1983), puesto que mantuve hasta que egresé. De ahí continué como militante en CTA, Derechos Humanos y documentalista; también como delegado de la comisión interna de El Patagónico".
"Respecto al deporte y la política, yo no creo que te ayude a tener una mirada particular. En principio porque en el deporte hay otras cuestiones que no están contempladas en el terreno de la política. Sí creo en la ayuda colectiva, y por ende en la construcción de la política. Por ello, de deportes colectivos como el básquet o el fútbol creo que se aprenden valores y principios que luego se pueden aplicar de forma humana y social en otros espacios. Desde ese lugar yo creo en valorar el jugar bien a pesar de no ganar. Por supuesto que uno siempre se fija un resultado, pero ello no debería ser la máxima, sino el rol que juega cada uno de nosotros en ese proceso porque entendemos que no formamos parte de los partidos mayoritarios. Pero nuestra meta es poner en agenda temas de los cuales nadie quiere hablar. Y lo hemos logrado en varias ocasiones, siempre pensando en beneficiar al conjunto de la sociedad. Tal vez la constancia y disciplina que uno adquiere como deportista tenga injerencia en ello porque creo que hay que apuntar a la superación antes que a los resultados", concluye.
EL OFICIO DE GESTIONAR
Héctor Barrios tiene 53 años, nació en Charata (Chaco) y antes de hacerse comodorense por opción, el vicepresidente de Petroquímica y precandidato al Consejo de la Magistratura por "Cambiemos Chubut" se relacionó con el fútbol en su pueblo (equipo Libertad) y con el bésquet desde los 8 años, como enganche en el potrero o como ayuda base en la selección provincial con la cual se consagró campeón regional en el 82.
Luego, por cuestiones laborales, llegó a la capital petrolera en busca de oportunidades laborales.
El hecho de acompañar a su hijo Bautista para que se inicie en la "escuelita verdolaga", fue el motivo para que Héctor se involucrara como padre primero, para luego continuar como dirigente hasta ser presidente de la institución de Km 8.
"Uno lo hace con un fin altruista, sin buscar rédito alguno porque la verdad es que como dirigente de un club importante como Petroquímica tenés que lidiar con muchas cosas. Y a veces son más las ingratitudes que recibís que las satisfacciones. Si lo sigo haciendo es porque estoy convencido de ello, soy dirigente desde hace más de 10 años. Y en la militancia en la UCR pasa lo mismo. Participo porque estoy convencido de ello", sostiene.
Barrios no separa los roles como dirigente y como eventual miembro del Consejo de la Magistratura porque en definitiva se trata de gestionar y trabajar para mejorar las cosas.
"En Petroquímica hacemos un esfuerzo grande para consolidar las bases del 'semillero' porque tanto en los clubes como en la ciudad misma hay muchas falencias a las cuales debemos buscarles respuestas en forma ordenada y planificada. Y en esto soy un convencido en acompañar –como lo hice en la campaña anterior como viceintendente- a José Gaspar", sentencia.
En el vaso medio vacío, Barrios sostiene que en el terreno de la política y la dirigencia deportiva le deja un sabor amargo cuando se suman las críticas de personas que no aportan a la causa.
"Pasa en todos los estamentos, en el club en particular con personas que ni siquiera son socios y solo ven lo negativo, o la crítica sin fundamento. Creo igual que es un tema de la sociedad toda. Por ello tenemos que cambiar e involucrarnos para buscar soluciones a aquellas cosas que no nos gustan. En ese sentido, nosotros como club siempre fuimos al frente para mejorar, por más que los resultados deportivos no nos acompañen", finaliza.