El modus operandi es el siguiente; llaman a los domicilios para avisarle a la persona que los atiende que un familiar sufrió un accidente, que resultar ser ficticio. Les sacan información sobre el dinero que posee y luego avanzan con el plan para terminar robándoselo, según describe Radio 3 .
Es por eso que la policía solicita que por teléfono no se de información a desconocidos que se presentan como integrantes de la fuerza o como algún médico.
Piden las autoridades que se actúen con calma y que de manera paralela –quizás con otro teléfono- se llame denunciando la situación al 101.