El gobierno de Javier Milei sufrió un importante revés legislativo este jueves, cuando el Senado de la Nación, con el quórum logrado por la oposición, transformó en ley el aumento de jubilaciones, una nueva moratoria previsional y la declaración de emergencia en discapacidad, entre otras medidas. La jornada estuvo marcada por una alta tensión política, tanto dentro del Congreso como en sus alrededores, evidenciando una fractura en la relación del Ejecutivo con los gobernadores.
La sesión especial, que comenzó pasadas las 14:00 horas tras obtener el quórum necesario, avanzó rápidamente en el tratamiento de estas normativas. En una clara demostración de fuerza, la oposición logró que todas las iniciativas fueran aprobadas en general y en particular.
A lo largo de la tarde, el Senado fue escenario de debates intensos y momentos de cruce. El senador libertario Ezequiel Atauche expresó su descontento con la sesión, a lo que José Mayans, de Unión por la Patria, respondió contundentemente: "No se puede frenar al Legislativo". Incluso se generó polémica en las redes sociales con un tuit de la ministra Patricia Bullrich hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel, instándola a "no ser cómplice del kirchnerismo".
Los puntos clave aprobados fueron:
Aumento a las jubilaciones: Aprobado en general cerca de las 17:13 y luego en particular.
Moratoria previsional: Recibió la sanción de ley alrededor de las 17:58.
Emergencia en Discapacidad: Fue aprobada por unanimidad cerca de las 18:54, un gesto que generó amplio consenso.
Veto a la emergencia para Bahía Blanca: El Senado también revocó el veto presidencial a la declaración de emergencia para Bahía Blanca, ratificando su autonomía legislativa.
Desde el inicio de la jornada, y en reiteradas ocasiones, el gobierno libertario ha dejado clara su postura: vetará cualquier iniciativa que, a su entender, comprometa el superávit fiscal. La Casa Rosada se mantiene firme en su discurso de un "ajuste ordenado" y ha manifestado su decisión de no convalidar bajo ninguna circunstancia leyes que generen "nuevos gastos estructurales".
Este escenario anticipa una inminente confrontación entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, ya que se espera que el presidente Milei utilice la herramienta del veto para intentar revertir estas decisiones del Senado, profundizando así la tensión política en el país.