Una red de al menos 15 canales de YouTube que simulan ser medios de distintos países fue identificada como parte de una campaña de difusión de contenido favorable a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. Los videos, que superan los 32 millones de visualizaciones, no responden a audiencias orgánicas, sino a una estrategia de publicidad paga.
Según publicó La Nación, la operatoria fue detectada por la ONG Cazadores de Fake News bajo el nombre “Hispan Online”. Los canales replican formatos informativos con estética televisiva y utilizan identidades de medios ficticios de varios países. Aunque aparentan una estructura internacional, los presentadores residen en Argentina, principalmente en Buenos Aires.
En ese esquema aparece mencionada la agencia QSocial, vinculada al exgobernador de Chubut entre 2011 y 2015, Martín Buzzi. De acuerdo con múltiples fuentes, la firma habría estado a cargo de la producción del contenido. Consultado al respecto, Buzzi negó cualquier tipo de participación y evitó profundizar en sus respuestas.
Las grabaciones se realizaron en oficinas ubicadas en Cerrito 1294, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde actores fueron convocados tras un casting. Según los testimonios recogidos, las filmaciones se desarrollaron recientemente y se produjeron decenas de piezas audiovisuales en pocos días.
La investigación también descartó el uso de inteligencia artificial en los presentadores, como se sospechaba inicialmente. El análisis de los videos permitió establecer que se trata de actores reales, muchos de ellos con experiencia en locución y capacidad para imitar acentos, lo que contribuye a la construcción de una supuesta red internacional de noticias.
El alcance de la campaña se sostiene a través de pautas publicitarias. La firma F. G. Medios SA, radicada en Argentina, figura como anunciante, aunque aseguró que solo facilitó el medio de pago y no participó en la generación del contenido.
A pesar de que parte del material fue eliminado, la red continúa activa y algunos de los videos siguen circulando como anuncios pagos, manteniendo una narrativa alineada con el gobierno venezolano.