Sospechas, certezas y relaciones en una provincia agitada

Otra semana de conflicto estatal, confesiones y filtraciones. Hay relaciones que no son monopolio de un partido, sino que también se impone la transversalidad. Las caras de siempre y la caida de imagen de la principal figura de Cambiemos en Chubut. ¿Hay ñoquis en la Legislatura?

Piccion de mamut

El perfil multifacético de Federico Piccione al momento de hacer negocios es algo que los fiscales intentan desenmarañar y en ese camino son varias las sociedades que se investigan, algo que preocupa a ciertas personalidades locales ya que el derrotero y destino del empresario se podría llevar puesto el de varios.

Dicen, por ejemplo, que por estas horas los que estarían bastante preocupados son algunos integrantes de un sindicato que en su momento le abrió las puertas al hombre en cuestión, llegando a sentarlo con un alto referente de una importante empresa, para lograr adjudicarse la ejecución de algunas obras. Es que de este acercamiento habría nacido una sociedad cuya integración e intervenciones intentan determinar por estas horas los fiscales, lo que tiene a varios con el sueño alterado en la zona sur de la provincia.

La vinculación de Piccione con este gremio había comenzado con la compra de una institución y al diagramar la estrategia necesitó de la colaboración de Pablo Rondini, quien había tenido a cargo la auditoría necesaria para fijarle precio, logrando así que el gremio que no avanzó con dos ladrillos en el terreno que se le había cedido para la construcción, consiguiera su objetivo. Curiosamente, este Rondini es el mismo que fuera director hace unos años del Banco Chubut, donde fue objeto de alguna seria amonestación.

Canal evacuador

Otro que dicen padece insomnio por estos días es el vocal radical del Tribunal de Cuentas que coquetea con la candidatura a la intendencia 2019, Gastón Acevedo. Es que según dicen fuentes muy cercanas, fue el propio Acevedo quien en su rol de abogado de Canal 9 habría propuesto a Daniel Fasciglione la compra de la emisora. Mientras éste intentaba convencer al accionista local, Piccione hacía lo propio con Mario Das Neves, quien habría autorizado los primeros pagos en este sentido, desbaratándose el negocio a partir de su fallecimiento.

Los que conocen los detalles sostienen que Acevedo y Piccione habrían cultivado una estrecha relación a raíz de las visitas frecuentes por cuestiones relacionadas al Tribunal de Cuentas, enviado directamente por el secretario de Obras Publicas municipal, Abel Boyero, otro que tampoco duerme bien últimamente. Se supone que lo que lo que intercambiaban el vocal del órgano contralor y el empresario no sería otra cosa que los certificados de obra, dado el rol del primero y el papel de contratista de obras públicas del segundo.

Se hace camino al andar

Algunos detalles de cómo funcionaban los retornos en la obra pública se conocieron a partir de la declaración de Patricio Musante, titular de Sudelco y la cámara constructora de Trelew y ex titular de Vialidad Provincial que acaba de obtener el beneficio del arresto domiciliario.

Cuentan que Federico Piccione y Diego Correa se conocieron a partir de una deuda que mantenía la Provincia con su empresa, Nitens. Promediaba 2016 y el esquema de retornos en la obra pública -según lo describe el propio Musante- se triangulaba con Víctor Cisterna y el “Negro” Crisci, con determinadas empresas manejando los “retornos” a nivel territorial: Comodoro, Esquel y Trelew. Dicen que la obra de quiebre para desbaratar todo este mecanismo fueron las 61 Viviendas de Trevelin que se había adjudicado a la empresa Sudelco, durante la compleja internación de octubre de ese año del entonces gobernador Mario Das Neves.

Cuentan que cuando el mandatario volvió a la provincia dio marcha atrás con esa adjudicación por “sobreprecios” y dado que el entonces ministro coordinador habría “apretado” a la empresa Peña para que se baje de la licitación que le había ganado a Sudelco en base a una mejor cotización. La obra se licitó nuevamente, con Peña como adjudicatario, y Das Neves pidió la renuncia de Cisterna. Esta baja en las “cabezas” de las negociaciones fue la que habilitó el ascenso de Correa y Gonzalo Carpintero manejando el nuevo equipo de triangulaciones, y coronando a Piccione como el nuevo “cajero” de la zona sur, un rol para el que hacía varios meses trabajaba ganándose la confianza de Correa y el entorno.

Filtraciones

Un párrafo aparte representa para los fiscales que investigan la causa “Embrujo” y sus derivaciones, como “Revelación”, es la cantidad de filtraciones. El equipo judicial tiene varios cuestionamientos en su pasado reciente, desde el Procurador General Jorge Miquelarena, devenido hoy en paladín de anticorrupción dasnevista que parece renegar de cómo fue su desembarco en la liga provincial tras la destitución del procurador general Eduardo Samamé. El equipo también contiene a Daniel Báez, fiscal madrynense que ha sido señalado por cajonear sistemáticamente causas como Ingentis y el comodorense Héctor Iturrioz, también conocido por dejar dormir sustanciosos expedientes que involucraban connivencia entre jefes policiales y hampones.

El caso es que mientras se empeñan en anticipar “detenciones” y “fuertes derivaciones”, semana tras semana capitalizan también extrañas filtraciones que pretenden adjudicar a las defensas de la gran cantidad de detenidos. Tal es el caso por ejemplo del video con el comprometedor testimonio del ex ministro coordinador Alberto Gilardino, del que ni siquiera se molestaron en eliminar dirección y número de teléfono antes de ponerlo a circular en las redes sociales.

Mientras los fiscales le tiran la pelota a los abogados, la pregunta del caso es cómo semejante prueba puede salir del juzgado si ellos mismos no lo permitieron, compartiéndola claro con las defensas, en lugar de ponerla a consulta en el marco del expediente y solo dentro de oficinas judiciales, y perjudicando una investigación que se supone pretenden llevar a buen puerto.

Como si fuera poco, la semana que terminó dieron a conocer la oferta de “coimas” para dejar caer las investigaciones, aunque no se pusieron de acuerdo con el monto: hablaron de 5 millones unos y de 10 millones otros y lo más curioso del caso es que no dieron ni un solo nombre cuando paradójicamente llevan expedientes que se pretenden ejemplificadores, tanto para funcionarios como para empresarios.

En caída

Los preocupados hoy en Chubut no solo son los dasnevistas, sino también los radicales y la gente de Cambiemos, aunque por motivos distintos. Y es que mientras Gustavo Menna había capitalizado en base a hacer la plancha la baja en la imagen de los dirigentes de extracción justicialista en la provincia, las últimas encuestas no son halagüeñas para el abogado comodorense.

Es que al retroceso general de su arco político en las recientes mediciones hechas por Nación en Chubut, marcan para el exsíndico del Banco Chubut una pérdida del orden del 20% en el caudal de posibles votantes. Se ve que el electorado ya dejó de verlo como un ente ajeno a las políticas de ajuste que aplica Mauricio Macri.

Completa el combo el hecho de que no logren dar con una figura fuerte para la intendencia comodorense, ya que Gastón Acevedo tiene un bajo índice de conocimiento a pesar de los años que lleva en política, y los concejales del sector lejos están de poder capitalizar las fotos tardías que se toman con cuanto referente “pro” pase por la zona.

Fuera de control

Gustavo Menna formó parte de una comitiva gubernamental que estuvo una semana en China tratando de convencer a los asiáticos de que en el país todo está bajo control a partir del acuerdo con el FMI. Por eso hubo un bache en los pronunciamientos del legislador sobre la realidad provincial, lo cual no dejó de llamar la atención de muchos. Recién a su regreso al país, Menna se refirió a lo que ocurre en Chubut y reiteró su monserga de que se debe a los 15 años de gobierno que para él tienen un mismo color. Sobre todo, pone el acento en la deuda que contrajeron los gobiernos de Martín Buzzi y Mario Das Neves. Y es aquí donde deja un flanco débil para sus críticos, que continuamente le recuerdan que él era síndico del Banco Chubut cuando esta entidad tramitaba créditos, razón por la cual debió haber dicho algo en su momento, si es que hizo su trabajo a conciencia.

Armando

Lo que es pérdida para algunos es ganancia para otros, y uno que ya confiesa a sus íntimos que arrancó la carrera rumbo a 2019 para la provincia es Javier Touriñan. En la última Banquina ya habíamos anticipado que no es otro que Néstor “Hacha” Hourcade quien tiene a cargo el armado en todos los pueblos del interior, aunque en los últimos días el jefe de la bancada justicialista en la Legislatura cosechó otros apoyos de peso. Desde su riñón aseguran que no solo tendría el respaldo de Adrian Maderna y Gustavo Mac Karthy, sino que incluso el madrynense Ricardo Sastre sería del grupo, negociando claro su propio rol en las listas una vez garantizado que el nombre en la boleta de Puerto Madryn lo pone él.

Mientras por ahora se trata de acuerdos y conversaciones soto voce, hay un punto con el que todos concuerdan: Mariano Arcioni no tiene lugar en ninguno de los esquemas probables.

No es fácil

De todos modos, Touriñan no la tendrá fácil. Basta sino con repasar quiénes continúan representando a Chubut a nivel nacional. El viernes se hizo en Buenos Aires el congreso partidario “no oficial”, ya que no lo convocó el interventor Luis Barrionuevo, sino José Luis Gioja, que era el interventor del cuerpo hasta que apareció el fallo de la jueza María Romilda Servini. Lo cierto es que entre los 16 delegados de Chubut estuvieron Norberto Yauhar, Carlos Eliceche, Néstor Di Pierro y otros que no se han caracterizado por conferirle mucho lustre al justicialismo en los últimos años.

No sabe, no contesta

Cuando hay que hacer ajuste, se sabe que todos miran al de al lado y por eso en estos días no son pocos los que machacan con la cantidad de “ñoquis” que existirían en la Legislatura provincial que ahora conduce Roddy Ernesto Ingram. Justamente cuando fue consultado por este tema, el diputado no fue todo lo específico que se esperaba de alguien que tiene su función. Es que en principio dijo desconocer que pueda haber personal político que cobre sin trabajar, acotando que “en concreto no tengo nada, ni tampoco una denuncia efectuada por el gremio”. Luego se justificó: “yo no puedo controlar la gente que tiene cada diputado; tienen su personal que trabaja con ellos tanto en la parte técnica legislativa como jurídica o lo que sea. Yo no puedo andar controlando el personal que tiene cada diputado en su despacho”.

Pero lo cierto es que al querer aclarar, medio oscureció al señalar: “hay muchos diputados que tienen gente trabajando afuera, y uno no los ve en la Legislatura. Esto uno no lo puedo estar controlando”.

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